Toda la armadura de Dios
Permanecer espiritualmente a salvo
Pablo enseñó a los santos de Éfeso que todos estamos en una batalla espiritual contra el mal. Al igual que los soldados que se ponen armadura para mantener su cuerpo a salvo, nosotros podemos usar la armadura espiritual de Dios para mantener nuestro espíritu a salvo.
Pablo comparó la armadura de un soldado con cosas que nos protegen espiritualmente. Por ejemplo, dijo que la verdad es como una faja o cinturón alrededor de nuestra cintura.
A continuación, Pablo dijo que la rectitud es como una coraza que protege nuestro corazón.
El Evangelio de paz de Jesucristo es como los zapatos que usamos para proteger nuestros pies.
Nuestra fe en Jesucristo es como un escudo que nos protege de Satanás, tal como un escudo protege a los soldados de las flechas de sus enemigos.
Pablo dijo que la salvación es como un yelmo que mantiene nuestra cabeza y mente a salvo.
Finalmente, Pablo dijo que el Espíritu y la palabra de Dios son como una espada.
Cuando nos vestimos con cada pieza de la armadura de Dios, podemos resistir con valentía las mentiras y tentaciones del diablo. Dios nos dio esta armadura para ayudarnos a mantener nuestro espíritu seguro y fuerte.