Jesús puede hacer que las cosas débiles sean fuertes
La lección de Pablo sobre un “aguijón”
El apóstol Pablo fue un gran siervo de Jesucristo. Recibió muchas revelaciones y enseñó a las personas acerca del Salvador. Sin embargo, Pablo también tuvo muchos desafíos.
En una carta a los miembros de la Iglesia, Pablo comparó sus desafíos con tener un aguijón clavado en la piel. Hacía que Pablo se sintiera muy débil.
Tres veces, Pablo oró y le pidió al Señor que le quitara su desafío. Pero el Señor no se lo quitó.
En cambio, el Señor le dijo a Pablo que Él tenía suficiente poder para fortalecerlo. Pablo aprendió que a veces un desafío puede ser algo bueno si nos volvemos al Señor y pedimos ayuda. Cuando nos sentimos débiles, Jesucristo puede hacernos fuertes, incluso si nuestros desafíos no desaparecen.