Jesús es el Buen Pastor
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco”
Jesús dijo a las personas de Jerusalén que Él es como un buen pastor. Sus discípulos, o sea, Sus seguidores, son como Sus ovejas. El buen pastor ama a sus ovejas y sabe el nombre de cada una.
Juan 10:3, 14; véase también Helamán 15:13
Las ovejas conocen la voz del buen pastor. Cuando las llama, ellas escuchan y obedecen.
El buen pastor cuida de sus ovejas. Las guía a delicados pastos, tal como Jesucristo nos guía a nosotros a la vida eterna.
Cuando se contrata a otra persona para cuidar de las ovejas, ellas no lo siguen, porque no conocen su voz. Cuando llega el peligro, la persona empleada huye. No le importan las ovejas como le importan al buen pastor.
El buen pastor no huye cuando hay peligro. Se queda para proteger a Sus ovejas. Incluso está dispuesto a dar su vida por ellas, tal como Jesucristo dio Su vida por nosotros para que podamos tener la vida eterna.
Jesús les dijo a las personas de Jerusalén que Él también tenía otras ovejas que vivían en otros lugares. Dijo que también las visitaría y que escucharían Sus enseñanzas. El Libro de Mormón narra que Jesús visitó a algunas de Sus otras ovejas en las Américas.