Jesús sana a un hombre que no podía caminar
Sanación física y espiritual
Muchas personas querían escuchar a Jesús enseñar. Un día, Él se encontraba en una casa llena de personas.
Cuatro personas llegaron a la casa con un amigo que no podía caminar. Tuvieron que cargarlo en un lecho. Querían llevar a su amigo a Jesús, pero la casa estaba tan llena que no podían entrar.
Así que llevaron a su amigo al techo de la casa. Quitaron parte del techo y bajaron a su amigo y a su lecho a la casa, en medio de la multitud, frente a Jesús.
Cuando Jesús vio la fe de ellos, dijo al hombre que no podía caminar: “Hijo, tus pecados te son perdonados”.
Algunos líderes de los judíos, al oír esto, se molestaron. Pensaban que solo Dios podía perdonar pecados.
El Salvador sabía lo que ellos pensaban. Para ayudarlos a entender que Él sí tenía poder para perdonar pecados, Él hizo un milagro. Le dijo al hombre que no podía caminar: “¡Levántate!, toma tu lecho y vete a tu casa”. ¡El hombre se puso de pie y caminó! Todos estaban asombrados y dieron gracias a Dios.