La parábola de los obreros de la viña
Un mensaje de esperanza
Jesús contó a Sus discípulos una parábola o relato para ayudarles a entender cómo es el reino de los cielos. En la parábola, un hombre necesitaba personas para que trabajaran en su viña. Así que, una mañana temprano, buscó algunos obreros que aceptaron trabajar todo el día por una moneda. Se pusieron a trabajar.
Tres horas después, el hombre contrató a más trabajadores. Les pidió que trabajaran en su viña durante el resto del día. Les prometió pagarles lo que fuera justo.
Tres horas después, el hombre encontró aún más personas que necesitaban trabajo. Les pidió que trabajaran en su viña también.
Finalmente, cerca del final del día, el hombre vio a personas que no tenían nada que hacer. Le dijeron que nadie les había dado trabajo en todo el día. El hombre les dijo que podían trabajar en su viña hasta la última hora del día.
Y al final del día, el hombre pagó a los trabajadores. Les dio una moneda a las personas que habían trabajado durante una hora. También pagó una moneda a todos los demás obreros. Las personas que habían trabajado todo el día se enojaron. Pensaban que debían recibir más dinero que los demás.
El hombre les recordó a esos trabajadores que habían acordado trabajar todo el día por una moneda. Les dijo que no debían enojarse si él decidía ser bondadoso con otras personas que trabajaran en su viña.