Pablo compara la Iglesia con el cuerpo de Cristo
Enseñar acerca de los dones espirituales, la unidad y la caridad
Corinto era una ciudad grande y ajetreada. Muchos miembros de la Iglesia de Jesucristo vivían allí. Pero todos eran de diferentes lugares y eran muy diferentes entre sí. Pablo quería ayudarlos a ser unidos y ver lo bueno que había en cada uno de ellos, así que les escribió una carta.
En su carta, Pablo les dijo a los santos que todos tenían dones especiales de Dios. Algunas personas tenían el don de la fe. Otras tenían el don de hacer milagros. Algunas eran sabias y otras podían sanar a los demás. Algunas personas podían hablar otros idiomas. Todos los santos tenían diferentes dones, pero todos provenían de Dios.
Pablo enseñó que, aunque los santos eran diferentes entre sí, su fe en Jesús los unía. Cuando decidían seguir las enseñanzas de Jesús, bautizarse y unirse a Su Iglesia, se convertían en un solo grupo, unidos en Jesucristo.
Pablo dijo que la Iglesia es como un cuerpo, con cabeza, brazos, piernas y pies. Cada parte del cuerpo hace cosas diferentes. La oreja no debe sentirse mal porque es diferente al ojo. Y la cabeza no puede decir a los pies: “No tengo necesidad de vosotros”. Cada parte es importante y todas trabajan juntas.
Pablo llamó a los santos de Corinto “el cuerpo de Cristo”. Él quería que trabajaran juntos como las diferentes partes de un cuerpo, usando sus diferentes dones para ayudarse y bendecirse mutuamente.
Para ello, las personas necesitaban tener un tipo de amor muy especial llamado caridad. Es el amor que Jesucristo tiene por todos. Pablo dijo que tener caridad significa ser paciente con los demás, aun cuando ellos no sean amables. Significa no ser grosero, egoísta ni celoso. Significa amar la verdad y tener esperanza.
1 Corintios 13:1–7; Moroni 7:47
Pablo les dijo a los santos de Corinto que la caridad perdura para siempre. No importa qué otros dones tengamos, todos debemos tener caridad. Cualquiera de nosotros puede tener caridad si se la pide al Padre Celestial con todo el corazón y trata de ser un verdadero seguidor de Jesucristo.