Jesús es bautizado
Establecer el ejemplo de obediencia a Dios
Dios llamó a Juan para ayudar a las personas a prepararse para la venida de Jesucristo. Juan les enseñó a arrepentirse y a ser bautizadas. Las personas lo llamaban Juan el Bautista.
Juan fue un maestro poderoso. Muchas personas fueron a él para escucharlo y para ser bautizadas. Un día, Jesús vino para ser bautizado.
Juan sabía que Jesús siempre obedecía a Dios. Él no necesitaba arrepentirse. Juan no creía que debía bautizar a Jesús. ¡Juan pensaba que Jesús debía bautizarlo a él!
Jesús dijo que Él también necesitaba ser bautizado. Quería obedecer todos los mandamientos de Su Padre. Él también quería ser un ejemplo para nosotros. Juan lo bautizó.
Después de que Jesús salió del agua, el Espíritu Santo descendió sobre Él como una paloma. El Padre Celestial habló desde los cielos, diciendo: “Este es mi Hijo Amado”. El Padre Celestial estaba muy feliz con Jesús.