Jesús testifica de Su misión
Es rechazado en Nazaret
Jesús fue a Nazaret, donde vivían Su familia y amigos. Fue el lugar donde Él creció. En el día de reposo, fue a la sinagoga, donde la gente iba a estudiar las Escrituras y a adorar a Dios.
En la sinagoga, Jesús se puso de pie y leyó un pasaje de las Escrituras del profeta Isaías. Las Escrituras decían que un día vendría un Salvador. Él predicaría el Evangelio a los pobres y sanaría los corazones quebrantados. Él ayudaría a los ciegos y a los que sufren.
Jesús terminó de leer y se sentó. Todos lo miraban. Les dijo que precisamente ese día, el pasaje de las Escrituras que había leído se estaba cumpliendo. Él era el Salvador.
Las personas de Nazaret estaban muy sorprendidas por lo que dijo Jesús. ¿Cómo podía Jesús ser el Salvador? Pensaban que Él era solo el hijo de María y de José, no el Hijo de Dios. Para ellos, Él parecía una persona común y corriente.
Jesús sabía que las personas querían que Él hiciera un milagro para probar que Él era el Salvador. Él enseñó que los milagros eran para las personas que creían y que a veces Dios hacía milagros para aquellos que no eran de Israel porque tenían más fe. Algunas personas en la sinagoga se enojaron con Jesús.
Lo obligaron a salir de la ciudad y a subir a la cima de una colina. Querían lanzarlo dese lo alto la colina.
Pero Jesús se libró de la gente enojada.
Como no lo querían en Nazaret, Jesús se fue a otra ciudad a enseñar.