Jesús enseña acerca de la tierra, las semillas, el pan y las perlas
Relatos sencillos que nos ayudan a entender verdades espirituales
Jesús a menudo contaba relatos llamados parábolas. En las parábolas, Jesús comparaba cosas comunes y cotidianas con verdades importantes acerca de Su Evangelio. Para entender las parábolas, Sus seguidores tenían que escuchar atentamente y pensar profundamente en su significado. Las parábolas les ayudaron a aprender acerca del reino de Dios.
En una parábola, un hombre fue a un campo a plantar algunas semillas. Esparció muchas semillas por el campo. Las semillas cayeron en diferentes tipos de terreno.
Algunas semillas cayeron en un duro camino de tierra, donde nunca pudieron crecer. Los pájaros vinieron y se comieron las semillas que cayeron allí.
Algunas semillas cayeron en tierra pedregosa. Las semillas brotaron rápidamente, pero las raíces no pudieron crecer debido a las rocas. Cuando hizo calor, las plantas se murieron.
Algunas semillas cayeron en una tierra llena de hierbas espinosas. Debido a las hierbas espinosas, las semillas no podían crecer.
Otras semillas cayeron en buena tierra. Se convirtieron en plantas fuertes y sanas. Dieron mucho fruto.
Para ayudar a Sus discípulos a entender, Jesús explicó lo que significaba Su parábola. Las Escrituras son la palabra de Dios. Los diferentes tipos de tierra son como el corazón de las personas y las diferentes formas en que reaccionan al escuchar la palabra de Dios. La buena tierra es semejante a las personas que escuchan la palabra de Dios, la entienden y le obedecen.
Para enseñar cómo crecería el reino de Dios, Jesús habló de un grano de mostaza. Es muy pequeño, pero crece hasta convertirse en un árbol donde pueden vivir los pájaros.
Jesús también dijo que el reino de Dios es como la levadura que una mujer usó para hacer pan. Solo se necesita un poco de levadura para que todo el pan crezca.
Jesús contó otra historia sobre un hombre que compraba perlas. Encontró una que era muy hermosa y valiosa. Vendió todo lo que tenía para poder comprar la perla. Jesús contó este relato para enseñar que las bendiciones del Evangelio son tan valiosas que debemos hacer todo lo posible por recibirlas.