La parábola de las diez vírgenes
Estar preparados para cuando Jesús venga de nuevo
Los discípulos de Jesús sabían que algún día, después de regresar a Su Padre, Jesús volvería a la tierra. Le preguntaron cómo sabrían cuándo iba a regresar. Querían estar preparados para recibirlo. Como respuesta, Jesús les contó una parábola.
En la parábola, diez mujeres iban a una boda. La boda era de noche, así que las mujeres debían llevar lámparas llenas de aceite para iluminar el camino. Cinco de las mujeres fueron prudentes y llevaron mucho aceite. Las otras cinco fueron insensatas y no llevaron suficiente aceite.
Las mujeres tenían que esperar a que llegara el novio y el grupo que lo acompañaba a la boda. Pero el novio tardó mucho tiempo. Mientras esperaban, todas se durmieron.
A medianoche, alguien avisó que el novio ya venía, finalmente. Era hora de que las mujeres lo acompañaran a la fiesta de bodas.
Todas las mujeres levantaron las lámparas para iluminar el camino, pero las cinco que no habían llevado aceite suficiente no tenían luz. Se les había agotado el aceite mientras esperaban al novio.
Las cinco mujeres sin aceite pidieron a las otras que compartieran el de ellas. Pero no había suficiente aceite para compartir. Las cinco mujeres sin aceite enseguida fueron a comprar más.
Mientras ellas se habían ido, ¡llegó el novio! Las cinco mujeres que estaban preparadas lo acompañaron a la boda.
Cuando las otras mujeres regresaron, la puerta estaba cerrada. Llamaron a la puerta y pidieron al novio que las dejara pasar. Pero era demasiado tarde. No pudieron entrar para la boda.
Jesús es como el novio de la parábola. Nadie sabe cuándo vendrá de nuevo. Solo el Padre Celestial lo sabe. Así que Jesús mandó a Sus seguidores que estuvieran preparados como las cinco mujeres que tenían suficiente aceite. Las personas que obedezcan los mandamientos del Señor y sigan al Espíritu estarán preparadas cuando Jesucristo venga de nuevo.