Pablo compara nuestro cuerpo con el templo
Dones sagrados de Dios
Corinto era una gran ciudad junto al mar. En la ciudad había muchas personas que no adoraban a Dios. Pablo enseñó a las personas de Corinto acerca de Jesús. Muchas personas creyeron y fueron bautizadas.
Después de que Pablo se fue, escuchó que los miembros de la Iglesia estaban teniendo algunos problemas. Muchas personas de Corinto no seguían los mandamientos de Dios en cuanto a cómo tratar o utilizar nuestro cuerpo.
Pablo les escribió una carta. Dijo que nuestro cuerpo es como el templo de Dios. Tratamos el templo con respeto porque es la casa de Dios. También debemos tratar nuestro cuerpo con respeto porque es un don de Dios.
El Padre Celestial desea que elijamos hacer cosas buenas con nuestro cuerpo. Cuando lo hacemos, podemos tener el Espíritu Santo con nosotros.
Pablo dijo que Jesucristo pagó un precio por nosotros mediante Su sufrimiento. Demostramos nuestro amor por Jesús al tomar buenas decisiones en cuanto a nuestro cuerpo y guardar Sus mandamientos. Demostramos a Dios que estamos agradecidos por el maravilloso don de nuestro cuerpo al tratarlo como un templo.