Jesús consuela a dos discípulos
Andan juntos por el camino a Emaús
El día en que Jesús resucitó, dos discípulos iban caminando de Jerusalén a un pueblo llamado Emaús. Eran seguidores de Jesús y estaban tristes. Estaban hablando entre ellos sobre la muerte de Jesús y las otras cosas que habían sucedido en los últimos días.
Mientras caminaban, Jesús llegó y comenzó a caminar con ellos, aunque no sabían que era Jesús. Les preguntó de qué estaban hablando y por qué estaban tristes.
Se sorprendieron de que Él no supiera lo que había sucedido. Le hablaron acerca de Jesús. Le dijeron que pensaban que Él sería su Salvador, pero había muerto.
También le dijeron que algunas mujeres habían estado en Su sepulcro, pero el cuerpo de Jesús no estaba. Unos ángeles les habían dicho a las mujeres que Jesús estaba vivo.
Luego Jesús les enseñó lo que las Escrituras decían acerca del Salvador. Les dijo que los profetas habían enseñado que el Salvador moriría y después volvería a estar vivo.
Cuando llegaron a Emaús, se estaba haciendo tarde. Los dos discípulos invitaron a Jesús a quedarse con ellos. Jesús se sentó a comer con ellos. Tomó pan, lo bendijo y se lo dio a los discípulos. En ese momento, supieron que era Jesús, pero de repente, Él desapareció.
Los dos discípulos dijeron que habían sentido un ardor en el corazón mientras Jesús les enseñaba de las Escrituras. Se apresuraron a volver a Jerusalén para decirles a los otros discípulos que habían visto a Jesús.