Simón y el poder de Dios
Aprender acerca del sacerdocio de Dios
Un hombre llamado Simón vivía en Samaria. Cuando escuchó el Evangelio de Jesucristo, creyó. También le asombraban los milagros que los discípulos de Jesús hacían por el poder de Dios. Simón fue bautizado, al igual que muchos otros hombres y mujeres de Samaria.
Los apóstoles en Jerusalén oyeron que las personas de Samaria estaban siendo bautizadas. Pedro y Juan fueron a Samaria. Valiéndose del poder de Dios, el sacerdocio, impusieron las manos sobre las personas que habían sido bautizadas y les dieron el don del Espíritu Santo.
Cuando Simón vio a Pedro y a Juan hacer esto, les ofreció dinero y les dijo: “Dadme también a mí este poder”. Quería comprar el sacerdocio de Dios para poder conferir también el don del Espíritu Santo.
Pedro explicó que nadie puede comprar el poder de Dios. Es un don de Él. Pedro le dijo a Simón que su corazón tenía que cambiar. Invitó a Simón a arrepentirse y a orar a Dios pidiéndole perdón.
Simón estaba arrepentido. Le pidió a Pedro que orara por él para ayudarlo a cambiar.