Jesús perdona a una mujer
“[Ella] amó mucho”
Un hombre llamado Simón invitó a Jesús para que fuera a comer con él a su casa. Simón pertenecía a un grupo de líderes llamados fariseos.
Mientras comían, una mujer llegó a casa de Simón. Ella había oído que Jesús estaba allí. Quería demostrarle su gratitud y su amor por Él.
La mujer lloró cuando vio a Jesús. Sus lágrimas bañaron los pies de Él. Luego, le secó los pies con el cabello. Ella besó los pies de Él y les puso aceite perfumado.
Simón sabía que esa mujer había cometido muchos pecados. Pensó que si Jesús era realmente un hombre de Dios, sabría que esta mujer era una pecadora y no permitiría que lo tocara.
Jesús sabía lo que Simón estaba pensando. Le dijo a Simón que la mujer le había lavado los pies porque lo amaba. Normalmente, a los invitados se les daba agua para lavarse los pies. Simón no había hecho nada de eso para mostrar amor por Jesús.
Jesús le dijo a la mujer que había sido perdonada de sus pecados porque lo amaba y tenía fe en Él. Le dijo que ella podía irse en paz.