Zaqueo, el recaudador de impuestos
Trepa a un árbol para ver a Jesús
Jesús visitó la ciudad de Jericó. Allí vivía un hombre llamado Zaqueo. Zaqueo era un rico recaudador o cobrador de impuestos. A la mayoría de las personas no les agradaban los recaudadores de impuestos. Pensaban que los recaudadores de impuestos le quitaban demasiado dinero a la gente.
Zaqueo oyó que Jesús estaba en la ciudad y quiso saber más acerca de Él. Intentó ir a ver a Jesús, pero no pudo, pues había muchas personas a Su alrededor y Zaqueo era muy bajo para ver por encima de ellas. ¿Cómo podría a ver a Jesús?
Zaqueo se adelantó corriendo y subió a un árbol para poder ver a Jesús Cuando Jesús pasó por allí, miró hacia arriba y vio a Zaqueo en el árbol. Jesús lo llamó por su nombre y le dijo: “Desciende”. Jesús quería visitarlo en su casa. Zaqueo bajó muy aprisa del árbol. Estaba muy feliz de que Jesús lo visitara en su casa.
El pueblo de Jericó se preguntaba por qué Jesús fue a la casa de Zaqueo. Pensaban que Zaqueo era pecador porque era recaudador de impuestos.
Zaqueo le dijo a Jesús: “La mitad de mis bienes doy a los pobres”. Dijo que si le había cobrado demasiado dinero a alguien, le devolvería mucho más. Jesús le dijo a Zaqueo: “Hoy ha venido la salvación a esta casa”. Jesús dijo que había venido a buscar y a salvar a las personas que se habían perdido.