Caminar sobre el agua
La fe vence el temor
Jesús quería tener algo de tiempo para orar a solas. Envió a Sus discípulos en una barca al otro lado del mar de Galilea. Jesús fue a orar a un monte.
Esa noche, el viento soplaba con fuerza y las olas eran altas. Los discípulos de Jesús trabajaron arduamente toda la noche tratando de llevar la barca al otro lado del mar.
Cuando la noche estaba a punto de terminar, los discípulos vieron a alguien que caminaba sobre el agua hacia ellos. Pensaron que era un fantasma y tuvieron miedo. No era un fantasma; ¡era Jesús! Jesús les dijo desde lejos: “¡Tened ánimo! ¡Yo soy, no tengáis miedo!”.
Pedro le pidió a Jesús que lo invitara a venir a Él sobre el agua. Jesús dijo: “¡Ven!”. Pedro salió de la barca y comenzó a caminar sobre el agua, ¡igual que Jesús!
Pero cuando Pedro vio el fuerte viento y las grandes olas, tuvo miedo. Comenzó a hundirse en el agua. Le pidió a Jesús: “¡Señor, sálvame!”.
Jesús extendió la mano y sujetó a Pedro. Le preguntó a Pedro por qué dudó, en lugar de confiar más en Él.
Cuando Jesús y Pedro regresaron a la barca, el viento se calmó. Los discípulos estaban asombrados por lo que había sucedido. Sabían que Jesús era verdaderamente el Hijo de Dios y lo adoraron.