Relatos de las Escrituras
Jesús sana a un hombre ciego: Una sanación que ocurre de a poco


Marcos 8:22–25

Jesús sana a un hombre ciego

Una sanación que ocurre de a poco

Unas personas traen a un hombre para que Jesús lo sane.

En un pueblo llamado Betsaida, unas personas llevaron a un hombre ciego a Jesús. Querían que Jesús lo bendijera para que pudiera ver.

Marcos 8:22

Jesús bendiciendo al hombre.

Jesús le tomó la mano al hombre y lo condujo fuera de la ciudad. Entonces Jesús puso las manos sobre el hombre y lo bendijo.

Marcos 8:23

El hombre ahora ve, pero no muy bien.

Jesús le preguntó al hombre si veía algo. El hombre alzó la vista. Dijo que podía ver un poco, pero no con mucha claridad. Dijo que las personas parecían árboles que andaban.

Marcos 8:23–24

El hombre ahora ve con claridad.

Jesús bendijo al hombre de nuevo. Esta vez, cuando alzó la vista, veía todo con claridad. ¡Jesús lo había sanado!

Marcos 8:25