“A mí lo hicisteis”
Cuando servimos a otras personas, estamos sirviendo a Jesús
Jesucristo dijo a Sus discípulos que después de volver a Su Padre Celestial, regresaría a la tierra con todos los santos ángeles. Ese día, las personas de todas las naciones se reunirán ante Él, las que lo siguieron y las que no lo siguieron.
Jesús les dirá a las personas que lo siguieron que podrán entrar en Su reino, porque cuando Él había tenido hambre, le habían dado de comer. Cuando había tenido sed, le habían dado de beber.
Cuando Él lo había necesitado, le habían dado ropa y le habían dado un lugar donde quedarse. Cuando Él había estado enfermo o en la cárcel, lo habían visitado.
Entonces las personas le preguntarán a Jesús cuándo habían hecho alguna de esas cosas bondadosas por Él. El Salvador les explicará que cuando hacemos cosas bondadosas por otras personas, es como si estuviéramos haciendo cosas bondadosas por Él.
Jesús dirá a las personas que no lo siguieron que no podrán entrar en Su reino. Cuando Él había tenido hambre y sed, no le habían dado de comer ni de beber.
No lo habían ayudado cuando Él había necesitado ropa o un lugar donde quedarse. No lo habían visitado cuando Él había estado enfermo o en la cárcel.
Jesús explicará que cuando decidimos no ayudar a alguien necesitado, estamos decidiendo no ayudarlo a Él. Cuando sí decidimos ayudar a otras personas, estamos decidiendo ayudar a Jesús.