Satanás tienta a Jesús
Un ejemplo de cómo vencer la tentación
Después de Su bautismo, Jesús fue al desierto para estar con Dios. No comió durante cuarenta días. Estaba ayunando y orando para prepararse para Su misión.
Mateo 4:1–2; véase la Traducción de José Smith en las notas 1a y 2b
Jesús tenía hambre. Satanás se apareció para tentarlo. Dijo que si Jesús era el Hijo de Dios, Él podría convertir las piedras en pan. Jesús no lo hizo. Jesús citó las Escrituras para decir que Él vivía de la palabra de Dios, no solo del pan.
Después el Espíritu Santo llevó a Jesús al muro del templo. Satanás tentó a Jesús para que saltara. Le dijo a Jesús que si era el Hijo de Dios, habría ángeles que no permitirían que se lastimara. Jesús no saltó. Le dijo a Satanás que las Escrituras dicen que no debemos poner a prueba a Dios.
Mateo 4:5–7; véase la Traducción de José Smith en las notas 5a y 6a
Después, el Espíritu Santo llevó a Jesús a la cima de una montaña. Desde allí, Jesús podía ver todos los reinos del mundo. Satanás vino y dijo que le daría a Jesús todos esos reinos si lo adoraba.
Mateo 4:8–10; véase Traducción de José Smith 8a
Jesús le dijo a Satanás que las Escrituras dicen que solo debemos adorar a Dios. Jesús le dijo a Satanás que se fuera. Jesús fue a Galilea a enseñar Su evangelio. Él estaba lleno del poder del Espíritu Santo.