Conferencia General
Vengan a casa
Conferencia General de abril de 2026


13:7

Vengan a casa

El Salvador nos ama a todos y tiernamente nos llama, a ustedes y a mí, a venir a casa.

En el discurso del élder Patrick Kearon, quien dijo que a veces nos sentimos inadecuados en un nuevo llamamiento, tal vez fue significativo que hiciera referencia a un “pequeño secretario” [se trata de un juego de palabras con “Clark”, el nombre del élder Gilbert, y la palabra “clerk”, o secretario, en inglés].

Al sentir Christine y yo el peso abrumador de este llamamiento, hemos estado agradecidos por saber que la gracia de Cristo compensa nuestras carencias en la vida. Hemos estado agradecidos por las oraciones y el apoyo constante de tantas personas. También nos ha fortalecido el primer mensaje que el presidente Dallin H. Oaks dio como Apóstol, hace casi cuarenta y dos años. En 1984, declaró: “Me dedicaré con todo mi corazón, alma, mente y fuerza a los importantes deberes que se me encomienden, especialmente a las responsabilidades de ser testigo especial del nombre de Jesucristo en todo el mundo”.

Hoy me hago eco de esa misma declaración y consagro mi vida a ser testigo del nombre de Jesucristo. Hoy testificaré específicamente de los nombres de Redentor y Reparador, centrándome en la invitación de Cristo a venir a casa.

Las famosas palabras de William Shakespeare afirman que las oportunidades perdidas pueden condicionar nuestro futuro:

Hay una marea en los asuntos humanos

que, tomada en pleamar, conduce a la fortuna.

Si se descuida, toda la travesía de la vida

no traerá sino escollos y desgracias.

Las decisiones tienen consecuencias, pero también sabemos que en el Evangelio de Jesucristo, aunque perdamos el rumbo espiritual, el Salvador nos permite cambiar. Así lo enseñó el presidente Russell M. Nelson:

“Debido a nuestro convenio con Dios, Él jamás cejará en Sus esfuerzos por ayudarnos, y nunca agotaremos Su misericordiosa paciencia para con nosotros”.

Y “si [nos] descarr[iamos], [nos] ayudará a encontrar el camino de regreso”.

Dios nos llama a venir a casa

Una familia de pioneros entra en el valle del Lago Salado

Después de que naciera nuestro primer hijo, Christine y yo tuvimos dificultades para tener más hijos. Hallamos esperanza en una pintura de Minerva Teichert en la que se ve a una madre pionera entrando al valle con su pequeña familia, haciendo señas a los demás para que la sigan. Al igual que esa joven madre, suplicábamos que nuestros futuros hijos se reunieran con nuestra familia. Con el tiempo llegaron, pero los años que pasamos esperando y orando fueron difíciles para nosotros.

En mis asignaciones de fin de semana como Autoridad General, he visto repetidas veces a personas encontrar el camino a casa. Eso quizá no siempre sucedió con rapidez, pero sí ocurrió, una y otra vez. Permítanme llevarlos a algunas de esas visitas de ministración.

Me dirigiré primero a quienes sienten que no encajan.

Tammy Anglesey fuera del templo

La hermana Anglesey había dejado su hogar y su fe treinta años atrás. Hacía mucho tiempo que sabía que le faltaba algo, pero la agobiaba la simple idea de volver a entrar en la iglesia. Con el tiempo, se armó de valor para asistir al programa de puertas abiertas de un templo. Aunque esa visita fue hermosa, Tammy más tarde me confió: “Lo único que vi fue una experiencia que nunca tendría. Ni sellamiento, ni [investidura]”. Aun así, motivada por esa visita, un domingo se vistió para ir a la iglesia, pero solo estacionó el auto y vio cómo otros entraban en el edificio. Abrumada por la ansiedad, simplemente se marchó a casa, se cambió de ropa y lloró en soledad. Posteriormente, un obispo inspirado le envió una nota invitándola a volver a la Iglesia. Conocí a Tammy en una visita de ministración justo después de su investidura en el templo. ¡Había estado alejada de la Iglesia durante treinta años! Se había pasado los domingos sola, sentada en un estacionamiento de la iglesia. Sin embargo, el Señor la trajo a casa y le restauró Su luz, amor y gozo.

A continuación, me dirijo a quienes sienten que no están a la altura.

La familia Vargas fuera del templo

En una visita de ministración en San Antonio, Texas, fui al templo de esa ciudad, donde me encontré con los misioneros y con la familia Vargas. En aquel entonces, Andrea prestaba servicio en la Iglesia como presidenta de la Primaria. Su esposo, Luis, aunque no era miembro, sí asistía a la iglesia. El presidente de misión me había llamado y me había contado que el hermano Vargas sentía que no era lo suficientemente bueno como para ser bautizado, que no podría estar a la altura de otras personas que veía en la Iglesia. En los escalones del Templo de San Antonio, le dije: “Hermano Vargas, no tiene que ser perfecto para estar en esta Iglesia. Solo tiene que dar lo mejor de sí mismo, y Cristo se encargará del resto”. Al final de la visita, el hermano Vargas se volvió hacia su esposa y le dijo: “Cariño, creo que es hora de que me una a esta Iglesia para que llegue a ser un mejor padre y un mejor esposo”. Un mes después, fue bautizado, y su hermosa familia finalmente fue sellada en ese mismo templo.

La familia Vargas

A quienes dudan.

Justin y Kenna Valdez se mudaron lejos de su familia para que les resultara más fácil alejarse de su fe, pero el héroe de esta historia fue su hijo de ocho años, que todavía quería ser bautizado. Al percibir que se abría una puerta, un sabio presidente de estaca programó que hiciéramos una visita de ministración en casa de los Valdez. Todavía recuerdo la mirada inquisitiva de Kenna, que me miraba fijamente mientras yo entraba en la sala. Sin embargo, finalmente ella admitió que aún tenía fe en el Salvador, e incluso un testimonio del Libro de Mormón, pero que lidiaba con algunas cuestiones delicadas que le impedían regresar a la Iglesia. Les prometimos que si se aferraban a las cosas en las que sí creían, el Señor los ayudaría con las cosas en las que no creían. Para que superaran sus dudas no teníamos que resolver todas sus preguntas sobre la fe, sino ayudarlos a reconocer el Espíritu Santo. El presidente Oaks enseñó recientemente: “Viven en una época en la que el adversario se ha vuelto tan eficaz en disfrazar la verdad que, si no tienen el Espíritu Santo, serán engañados”. Justin y Kenna comenzaron a hacer los cambios necesarios para regresar, y seis meses después de nuestra visita, Kenna me envió este mensaje de texto: “¡Hola, élder Gilbert! Estamos listos para ser sellados como familia”. Esta es una foto del día en que fueron sellados en el Templo de Pocatello, Idaho.

La familia Valdez

Me dirijo ahora a quienes están atrapados en las tradiciones.

John Raass en una cena de una conferencia de estaca

Cuando conocí a John Raass, él todavía no era miembro de la Iglesia. Su esposa, Kailani, había preparado la cena para la presidencia de estaca, y los invitamos a acompañarnos. A John parecía cansarle la idea de entablar una conversación espiritual, pero le aseguré que pronto nos haríamos amigos. Les diré que John había sido una estrella del fútbol americano en BYU, y yo crecí animándolo. Finalmente le preguntamos a John por qué nunca se había unido a la Iglesia y él mencionó que debía honrar las tradiciones religiosas de sus padres, que habían fallecido. Lo ayudamos a darse cuenta de que sus padres ahora comprendían la Iglesia y que respetarían su decisión. Entonces John decidió reunirse con los misioneros y dos meses después fue bautizado. Y un año más tarde, su familia fue sellada en el templo.

John Raass con el élder Gilbert en el bautismo de John
La familia Raass fuera del templo

Conclusión

Sentir que no encajamos, lidiar con las dudas o estar limitados por las tradiciones son solo algunas de las razones por las que no respondemos de inmediato al llamado a venir a casa. No obstante, aunque las presiones sociales alejen a las personas de su fe, las preguntas más profundas de la vida no desaparecen. El presidente Nelson enseñó: “¡La verdad es que es mucho más agotador buscar la felicidad donde nunca podrán hallarla!”. El presidente Oaks declaró que el viaje a casa comienza cuando nos volvemos a aferrar al Salvador. Solo Jesucristo puede restaurar plenamente esa luz y ese gozo en su vida. Todos pasamos por dificultades y necesitamos paciencia, servicio y amor de otras personas. A quienes están tratando de ayudar a sus seres queridos, aférrense a la verdad y guarden sus convenios. Para ayudar a los demás es necesario que permanezcan en sus convenios. A quienes están lidiando con dificultades para venir a casa, sepan que es su Salvador quien los llama para que regresen; pero, en definitiva, cada uno debe tomar su propia decisión de venir a casa.

El Centro Marriott durante el discurso del presidente Oaks

En el reciente e histórico discurso del presidente Dallin H. Oaks en BYU, al principio, el Centro Marriott parecía estar lleno por completo, pero si uno se fijaba bien, aún quedaban cientos de asientos vacíos, y los acomodadores se esforzaban por encontrar sitio para los que aún querían asistir al devocional. Entonces sucedió algo extraordinario: los estudiantes que ya se encontraban en sus asientos comenzaron a encender la linterna de sus teléfonos para indicar a los que llegaban tarde que aún quedaba espacio. Era como si sostuvieran una luz que decía: “Por favor, ven a sentarte conmigo; hemos reservado un asiento solo para ti”.

Unos estudiantes ayudando a otras personas a encontrar asientos

Concluyo con un himno que para mí es como la voz misma del Señor que nos llama a venir a casa:

Oh, tiernamente Jesús hoy nos llama,

nos llama a ti y a mí.

Siempre paciente vigila y nos guarda,

nos guarda a ti y a mí.

“¡Venid, venid! Hijos, a casa venid”.

Cuán tiernamente Jesús hoy nos llama:

“Hijos, a casa venid”.

Testifico que Cristo es nuestro Redentor. Cuando nos quedamos cortos, Él repara las brechas en nuestra vida. El Salvador nos ama a todos y tiernamente nos llama, a ustedes y a mí, a venir a casa. Vengan a casa. En el nombre de Jesucristo. Amén.

Notas

  1. Véase Dallin H. Oaks, “¿Por qué servimos?”, Liahona, enero de 1985, pág. 9. En el devocional mundial para jóvenes adultos con el élder Neil L. Andersen, este presentó una breve recopilación en video de ocasiones en que el presidente Dallin H. Oaks ha compartido su testimonio del nombre de Jesucristo en la conferencia general (véase Neil L. Andersen y Kathy Andersen, “El profeta y el templo nos dirigen a Jesucristo”, devocional mundial para jóvenes adultos, 2 de noviembre de 2025, Biblioteca del Evangelio).

  2. Véase Doctrina y Convenios 107:23.

  3. Véanse Lucas 1:68; 2 Nefi 2:6–7; Helamán 5:12.

  4. Véase Isaías 58:12.

  5. William Shakespeare, Julio César, acto IV, escena 3, líneas 249–252.

  6. Véase Russell M. Nelson, “El convenio sempiterno”, Liahona, octubre de 2022, pág. 6.

  7. Esta historia se contó originalmente en un devocional en BYU (véase Clark G. Gilbert, “Christ’s Peace in Perilous Times”, devocional en la Universidad Brigham Young, 8 de febrero de 2022, speeches.byu.edu).

  8. Para consultar un análisis útil de las razones por las que las personas se alejan de la religión, véase el resumen de un estudio de investigación reciente de la Universidad Brigham Young, tal como se resume en el artículo de Justin Dyer titulado “Latter-day Saints Are Retaining Faith at Uniquely High Levels in a Secularizing Society”, publicado en Deseret News el 15 de diciembre de 2025. Este estudio concluye que los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días conservan su fe a niveles excepcionalmente superiores a los de otras tradiciones religiosas, incluso entre los milénicos y la generación Z. Además, a pesar de las teorías que afirman que ese alejamiento se debe por completo a la incredulidad, la mayoría de los que se marchan siguen sintiendo que la religión es una parte importante de su vida y permanecen abiertos a volver a participar en ella.

  9. Empezar con lo que ya saben es un aspecto fundamental de la idea del presidente Nelson de hacerse responsables de su testimonio (véase “Decisiones para la eternidad”, devocional mundial para jóvenes adultos, 12 de mayo de 2022, Biblioteca del Evangelio). Analicé este concepto en “Un profeta en la tierra: énfasis proféticos actuales para los jóvenes adultos” (transmisión anual de Seminarios e Institutos, 27 de enero de 2023, Biblioteca del Evangelio). Véase el análisis sobre las preguntas primarias y secundarias en Lawrence E. Corbridge, “Stand Forever” (devocional en la Universidad Brigham Young, 22 de enero de 2019, speeches.byu.edu). En Robert S. Wood, “Be Ye Transformed by the Renewal of Your Mind” (devocional en BYU–Idaho, 13 de mayo de 2003, byui.edu/speeches), también hay un elocuente paralelismo con esta idea de seguir aferrados a las preguntas primarias incluso mientras se abordan las preguntas secundarias.

  10. Dallin H. Oaks, “Acercarnos más a Jesucristo”, devocional en la Universidad Brigham Young, 10 de febrero de 2026, pág. 2, speeches.byu.edu.

  11. A medida que más jóvenes adultos en los EE. UU. se alejan de la religión, mencionan cada vez más una falta de propósito. En un estudio reciente realizado por la Escuela de Posgrado en Educación de Harvard, casi dos tercios de los jóvenes en edad universitaria afirmaban que carecían de propósito y la mayoría “no sabía qué hacer” con su vida. Ryan Burge, un científico social que estudia de cerca la religión en Estados Unidos, publicó recientemente sobre este mismo tema y cita los datos de la Pew Religious Landscape Survey [encuesta de Pew sobre el panorama religioso], que reflejan que más de dos tercios de los estadounidenses siguen pensando en el significado y propósito de la vida a pesar de los crecientes porcentajes de abandono de la religión. Estos estudios demuestran que las personas siguen pensando en cuestiones espirituales aunque se alejen de la fe (véase Ryan Burge, “Do People Think About Meaning and Purpose All the Time?”, Graphs About Religion, 2 de marzo de 2026, graphsaboutreligion.com).

  12. Russell M. Nelson, “Vencer al mundo y hallar descanso”, Liahona, noviembre de 2022, pág. 97.

  13. En su discurso dirigido a los jóvenes adultos en Ensign College, el presidente Oaks enseñó que permanecer aferrados a Jesucristo es importante para aquellos que afrontan dudas sobre la fe y para los amigos que ayudan a quienes experimentan esas dificultades (véase Dallin H. Oaks y Clark G. Gilbert, “Stand Fast with Love in Proclaiming Truth”, devocional en Ensign College, 17 de mayo de 2022, speeches.ensign.edu; véase también Dallin H. Oaks, “Acercarnos más a Jesucristo”).

  14. El presidente Oaks también ha enseñado acerca de la importancia de la paciencia, el servicio y el amor para superar las preguntas sobre la fe (véase “Acercarnos más a Jesucristo”).

  15. El presidente Oaks ha enseñado en repetidas ocasiones que una de las características que definirán a los discípulos en los últimos días será su capacidad de defender la verdad con amor. Esto se puede ver en su devocional mundial para jóvenes adultos (véase Dallin H. Oaks y Kristen M. Oaks, “Defiende la verdad”, devocional mundial para jóvenes adultos, 21 de mayo de 2023, Biblioteca del Evangelio; véase también Dallin H. Oaks y Clark G. Gilbert, “Stand Fast with Love in Proclaiming Truth”). Acerca de esta cuestión de defender la verdad con amor, el presidente Oaks cita esta declaración del presidente Jeffrey R. Holland: “Que yo sepa, Cristo nunca, ni siquiera una vez, le negó Su amor a nadie, pero tampoco le dijo a nadie: ‘Porque te amo, estás exento de guardar mis mandamientos’” (“The Second Half of the Second Century of Brigham Young University”, conferencia en la Universidad Brigham Young, 23 de agosto de 2021, pág. 4, speeches.byu.edu).

  16. El presidente Nelson enseñó que la mejor manera de ayudar a los demás a regresar a sus convenios es guardar con gozo nuestros propios convenios (véase “El gozo y la supervivencia espiritual”, Liahona, noviembre de 2016, pág. 84). La hermana Tamara W. Runia ofrece un hermoso análisis sobre la idea de permanecer en nuestros convenios y vivir en la verdad cuando hacemos señas a los demás para que regresen: “No se trata de andar detrás de los seres queridos que se sienten perdidos. ‘Permanezcan donde estén y llámenlos. Vayan al árbol, permanezcan junto a él, sigan comiendo del fruto y, con una sonrisa en el rostro, continúen haciendo señas a aquellos a quienes aman y demuestren con el ejemplo que comer del fruto trae felicidad’” (“Ver a la familia de Dios a través de un lente de perspectiva”, Liahona, noviembre de 2023, pág. 67).

  17. Este devocional fue el primer mensaje público que el presidente Oaks dio después de ser apartado como profeta, el cual se transmitió a todo el mundo y se tradujo a muchos idiomas (véase “Acercarnos más a Jesucristo”).

  18. El centrarnos en el apresuramiento que está ocurriendo en toda la Iglesia no debería llevarnos a ignorar a quienes tienen dificultades. El presidente Nelson declaró: “Mis queridos hermanos y hermanas, ¿ven lo que está sucediendo ante nuestros ojos? ¡Ruego que no pasemos por alto la majestuosidad de este momento! El Señor ciertamente está apresurando Su obra” (“El Señor Jesucristo vendrá de nuevo”, Liahona, noviembre de 2024, pág. 121). El élder Quentin L. Cook señaló recientemente este apresuramiento en su mensaje sobre la obra misional (véase “El Señor está apresurando Su obra”, Liahona, noviembre de 2025, págs. 47–50). El élder Ronald A. Rasband habló sobre el recogimiento en la obra misional e incluyó análisis sobre el apresuramiento que está teniendo lugar en la edificación de templos, así como la creciente participación en Seminario, Instituto y las instituciones académicas de la Iglesia (véase “Ante nuestros ojos”, Liahona, mayo de 2025, págs. 13–17). El hecho de que algunas personas tengan dificultades con la fe y la participación en la Iglesia no contradice ese apresuramiento; en muchos sentidos, es una evidencia de las profecías de los últimos días que vieron Pablo (véase 2 Timoteo 3), Nefi (véase 1 Nefi 14) y José Smith (véase Doctrina y Convenios 45). El hecho de que tantas personas continúen regresando a su fe no es solo una responsabilidad de ministración para todos nosotros, sino una evidencia más de ese apresuramiento en sí.

  19. “Tiernamente Jesús hoy nos llama”, Himnos — Para el hogar y la Iglesia, nro. 1020, Biblioteca del Evangelio.