“Hebreos 1–6”, Nuevo Testamento: Manual del maestro de Instituto, 2025
Hebreos 1–6
En su carta a los hebreos, Pablo hizo hincapié en que el Salvador es el Creador de este mundo y el heredero de todo lo que el Padre Celestial tiene. Debido a que Jesucristo experimentó pruebas y tentaciones por medio de Su Expiación, Él puede socorrernos en nuestras dificultades. Pablo también enseñó que, si perseveramos con fe como Abraham, podemos tener esperanza en las bendiciones prometidas que se derivan de honrar nuestros convenios.
Recursos adicionales
Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento, “Hebreos 1–6”
Nota: La “Introducción al curso” ofrece orientación sobre cómo utilizar los cuatro elementos estándar de la lección que se presentan a continuación.
Fomentar el estudio personal
Antes de la clase, considere enviar a los alumnos uno o más de los siguientes mensajes, o bien cree uno usted mismo:
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¿Cómo pueden sentir mayor confianza en Jesucristo? Estudien los siguientes pasajes y presten atención a lo que les ayudan a aprender acerca del Salvador: Hebreos 1:1–3, 10–12; 2:8–11, 17; 5:8–9.
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Socorrer significa dar alivio o ayuda. Al leer Hebreos 2:13–18; 4:14–16, piensen en una experiencia en la que el Salvador los haya socorrido.
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¿Se sienten a veces abrumados o agotados por los desafíos de la vida? Al estudiar Hebreos 3:7–19, observen lo que deben hacer para entrar en el reposo del Señor.
Hacer preguntas y compartir
Dé tiempo a los alumnos para que hagan preguntas y expresen las reflexiones y verdades que hayan descubierto en su estudio personal de Hebreos 1–6.
Capacitación en técnicas de estudio
Hebreos 1–6 podría ser una buena oportunidad para utilizar las técnicas “Vincular pasajes de las Escrituras”, “Agregar notas a las Escrituras” o “Realizar búsquedas en las Escrituras y en la Biblioteca del Evangelio”, de Técnicas para el estudio de las Escrituras.
Opciones de actividades de aprendizaje
Se proporcionan varias opciones de aprendizaje para usted y sus alumnos. Con espíritu de oración, elija qué opción u opciones serán las más significativas para su clase.
Cómo mejorar la enseñanza y el aprendizaje
Esté siempre preparado para seguir las impresiones espirituales que reciba en cuanto a las necesidades de los alumnos. Prepárese para estar receptivo a las impresiones espirituales. Tenga una oración continua en su corazón para poder discernir las necesidades de las personas a las que enseñe. Al invitar a que se hagan preguntas sobre las Escrituras, esté dispuesto a dedicar tiempo a abordar las preocupaciones o inquietudes que se relacionan con la vida de los alumnos. Confíe en que el Espíritu Santo le “mostrará todas las cosas que deb[a] hacer” (2 Nefi 32:5).
¿Cómo puedo aumentar mi fe en Jesucristo?
Considere la posibilidad de mostrar una imagen de un acontecimiento de la vida del Salvador, como la que aparece al principio de esta lección. Invite a los alumnos a repasar brevemente el acontecimiento que se representa y luego pregunte:
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¿Qué podemos aprender sobre los atributos de Jesucristo por medio de este acontecimiento?
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¿De qué manera el aprender más acerca de las funciones, los títulos y los atributos de Jesucristo fortalece nuestra fe en Él?
Explique que, en su carta a los hebreos, Pablo describió muchos títulos y funciones del Salvador. Considere invitar a los alumnos a elaborar una lista de las funciones, los títulos y los atributos del Salvador que puedan encontrar en esta actividad de aprendizaje. Invite a los alumnos a prestar atención a lo que el Espíritu Santo les enseñe acerca de Jesucristo mientras estudian.
A fin de ayudar a los alumnos en su estudio, puede mostrar las siguientes instrucciones:
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Estudien algunos de los siguientes versículos y busquen los títulos, las funciones y los atributos de Jesucristo: Hebreos 1:1–6, 9–12; 2:7–10, 17–18; 3:1–2; 5:8–10.
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Busquen maneras en las que podrían completar la frase siguiente: “Puedo tener fe en Jesucristo porque…”. (Por ejemplo, puedo tener fe en Jesucristo porque Él sustenta todas las cosas con la palabra de Su poder [véase Hebreos 1:3]).
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Elijan una o dos funciones, títulos o atributos del Salvador para estudiarlos con más profundidad. Utilicen las notas al pie de página, la Guía para el Estudio de las Escrituras o la función de búsqueda de la Biblioteca del Evangelio a fin de encontrar pasajes de las Escrituras, enseñanzas de los líderes de la Iglesia y otro contenido útil.
Invite a los alumnos a hablar con un compañero o en un grupo pequeño sobre lo que aprendieron acerca del Salvador. También puede invitarlos a analizar las preguntas siguientes:
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¿Cómo puede fortalecer su fe en Jesucristo el comprender esa función, título o atributo?
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¿Qué sugiere ese título, función o atributo en cuanto a la forma en que el Salvador puede ayudarlos?
Para concluir esta actividad de aprendizaje, exprese su testimonio de Jesucristo; además, podría pedir a algunos de los alumnos que expresen sus testimonios. Anime a los alumnos a seguir buscando durante su estudio personal lo que las Escrituras enseñan acerca del Salvador.
¿Cómo puede ayudarme el Salvador en mis desafíos?
Considere comenzar esta actividad de aprendizaje analizando las siguientes preguntas juntos como clase.
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¿Cuáles son algunos de los desafíos más comunes que afrontan los jóvenes adultos? (Podría escribir las respuestas de los alumnos en la pizarra).
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¿A qué recurren las personas al intentar hacer frente a estos desafíos?
Invite a un alumno a leer la siguiente declaración del presidente Russell M. Nelson:
Sean cuales sean las preguntas o los problemas que tengan, la respuesta siempre se halla en la vida y las enseñanzas de Jesucristo. Aprendan más sobre Su Expiación, Su amor, Su misericordia, Su doctrina y Su Evangelio restaurado de sanación y progreso. ¡Acudan a Él! ¡Síganlo! (“La respuesta siempre es Jesucristo”, Liahona, mayo de 2023, pág. 127).
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¿Por qué creen que las respuestas a nuestros desafíos o preguntas pueden encontrarse siempre en la vida y las enseñanzas de Jesucristo?
Invite a los alumnos a reflexionar sobre la frecuencia con la que acuden al Salvador cuando se enfrentan a desafíos o preguntas. Aliéntelos a que, mientras estudian, presten atención a las impresiones espirituales que puedan ayudarlos a tener mayor fe en Jesucristo.
Invite a los alumnos a estudiar Hebreos 2:7–18; 4:14–16, y buscar enseñanzas sobre el Salvador que puedan aumentar nuestro deseo de volvernos a Él. (Para ayudar a los alumnos a entender mejor el contexto relacionado con esas enseñanzas, considere invitarlos a leer también “Hebreos 1:4–2:10. ¿Por qué se comparó a Jesucristo con los ángeles?”, en Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento).
Considere la posibilidad de mostrar las preguntas siguientes e invite a los alumnos a analizarlas con un compañero o un grupo pequeño.
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¿Qué enseñanzas de estos versículos les parecieron más significativas? ¿Por qué?
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¿De qué manera puede el comprender estas enseñanzas influir en nuestro deseo de acudir a Jesucristo cuando afrontamos desafíos?
Después de que los alumnos terminen el análisis, invite a algunos de ellos a comunicar sus reflexiones a la clase. Si los alumnos no mencionan las enseñanzas de Hebreos 2:18, considere dirigir su atención a ese versículo y hacer la siguiente pregunta:
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¿Qué creen que signifique que Jesucristo “es poderoso para socorrer a los que son tentados”? (Si resultara útil, lean juntos “Hebreos 2:18. ¿Cómo puede Jesucristo socorrernos cuando somos tentados?”, en Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento).
Invite a los alumnos a mencionar una verdad que aprendan acerca de Jesucristo en el versículo 18. Podrían mencionar algo como lo siguiente: Debido a que Jesucristo sufrió y fue tentado en todas las cosas, Él puede socorrernos en tiempos de necesidad. (El profeta Alma, en el Libro de Mormón, también enseñó esta verdad. Podría invitar a los alumnos a leer Alma 7:11–12 y, si utilizan las Escrituras en formato digital, vincular el pasaje a Hebreos 2:18).
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¿De qué manera podría el comprender esa verdad ayudarlos a acercarse más al Salvador? (Como parte del análisis, podría presentar la siguiente declaración del élder Ulisses Soares).
El Salvador nos ofrece alivio y consuelo conforme afrontamos las aflicciones, tentaciones y flaquezas de la vida mortal […]. Puedo asegurarles que Cristo está constantemente al tanto de las adversidades que experimentamos en la vida mortal. Él entiende plenamente la amargura, la agonía y el dolor físico, así como las dificultades emocionales y espirituales que afrontamos. Las entrañas del Salvador rebosan de misericordia y Él siempre está listo para socorrernos. Eso es posible, porque Él personalmente experimentó y tomó sobre Sí en la carne el dolor de nuestras enfermedades y debilidades (“Jesucristo: El Cuidador de nuestra alma”, Liahona, mayo de 2021, pág. 83).
Invite a los alumnos a pensar y mencionar ejemplos que ilustren la capacidad del Salvador para socorrer a Su pueblo; podrían ser ejemplos de su propia vida, de la vida de personas que conozcan o de personas de las Escrituras. Si los alumnos necesitan ayuda para pensar en un ejemplo, podrían estudiar Juan 11:21–27, 32–36; Mosíah 24:11–15 o Doctrina y Convenios 122:5–9.
Invite a los alumnos a reflexionar sobre lo que aprendieron y sintieron durante esta actividad de estudio. Anímelos a considerar y anotar las acciones que el Espíritu Santo les haya inspirado a realizar. Testifique del amor del Salvador por nosotros y de Su capacidad para socorrernos.
¿Cómo les proporciona el Señor reposo a Sus seguidores?
Considere comenzar esta actividad de aprendizaje analizando la siguiente situación hipotética:
Jeremy es miembro de la Iglesia desde hace un par de años; recientemente, ha estado pensando en volver a su antigua forma de vida porque siente que ser miembro de la Iglesia le exige demasiado.
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¿Qué comentarios tienen en cuanto a esta situación?
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¿Por qué podría resultarles difícil a las personas ser miembros de la Iglesia del Salvador?
Invite a los alumnos a pensar si conocen a personas que se encuentren en una situación como la descrita en la situación hipotética. También podría invitar a los alumnos a pensar en cuáles otras situaciones que afrontan los hacen sentir sobrecargados o agotados. Aliéntelos a que, mientras estudian, busquen verdades que los ayuden a superar esas situaciones.
A fin de preparar a los alumnos para estudiar Hebreos 3–4, explique que, durante la época de Pablo, los cristianos judíos sufrían persecución por sus creencias y muchos consideraron la posibilidad de volver a sus antiguas formas de vida para evitar más persecución. Uno de los objetivos de Pablo al escribir el libro de Hebreos fue ayudar a esas personas a permanecer firmes en su compromiso con Jesucristo. (Para obtener más información, véase “¿Para quiénes se escribió el libro de Hebreos y por qué?”, en Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento).
Pablo contó el relato de Moisés y los hijos de Israel para ayudar a los cristianos judíos a comprender el peligro de volver a un estilo de vida de rebelión e incredulidad. Invite a los alumnos a estudiar Hebreos 3:7–19 y a reconocer el mensaje de Pablo.
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¿Qué enseñanzas encontraron que podrían haber ayudado a los cristianos judíos que estaban considerando abandonar sus creencias?
Señale que una de las consecuencias que afrontaron los israelitas fue que no se les permitió entrar en la tierra prometida ni en el reposo del Señor (véase Hebreos 3:11, 18). Invite a los alumnos a leer Hebreos 4:11 para conocer la invitación que Pablo hizo a los cristianos judíos.
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¿Qué creen que significa entrar en el reposo del Señor? (Para ayudar a los alumnos a entender mejor esa frase, podría invitarlos a leer “Hebreos 3:7–4:16. ¿Qué significa entrar en el reposo del Señor?”, en Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento).
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¿Qué aprenden de las enseñanzas de Pablo acerca de cómo podemos entrar en el reposo del Señor? (Ayude a los alumnos a reconocer una verdad como la siguiente: Si permanecemos fieles al Salvador y no endurecemos nuestro corazón, entraremos en el reposo del Señor [véase también Alma 12:34–37]).
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¿Por qué creen que el reposo del Señor es una bendición que vale la pena procurar obtener?
Como parte del análisis de esas verdades, podría resultar útil analizar la cita siguiente del presidente Russell M. Nelson:
Queridos hermanos y hermanas, me aflijo por aquellos que dejan la Iglesia porque sienten que el ser miembros requiere demasiado de ellos. ¡No han descubierto aún que, en realidad, hacer convenios y guardarlos hace la vida más fácil! Cada persona que hace convenios en las pilas bautismales y en los templos, y los guarda, tiene un mayor acceso al poder de Jesucristo. ¡Reflexionen sobre esta asombrosa verdad!
La recompensa por guardar los convenios con Dios es poder celestial, un poder que nos fortalece para soportar mejor nuestras pruebas, tentaciones y pesares. Ese poder nos facilita el camino. Quienes viven las leyes mayores de Jesucristo tienen acceso a Su poder mayor. De ese modo, quienes guardan los convenios tienen derecho a un tipo especial de descanso que les llega mediante su relación por convenio con Dios […].
A pesar de las distracciones y distorsiones que se arremolinan a nuestro alrededor, pueden hallar verdadero descanso —es decir, alivio y paz— incluso en medio de sus problemas más acuciantes (“Vencer al mundo y hallar descanso”, Liahona, noviembre de 2022, pág. 96).
Invite a los alumnos a reflexionar sobre cómo han experimentado el reposo del Señor y qué acciones concretas han llevado a cabo que los hayan ayudado a experimentar el reposo del Señor. Podría pedirles a algunos de ellos que relaten sus experiencias y, si lo desea, podría relatar también su propia experiencia.
Anime a los alumnos a considerar lo que podrían hacer para experimentar más del reposo del Señor en su vida. Invítelos a anotar las impresiones espirituales que reciban del Espíritu Santo. Testifique de las verdades que han analizado durante el día de hoy.