“2 Corintios 8–13”, Nuevo Testamento: Manual del maestro de Instituto, 2025
2 Corintios 8–13
Pablo aconsejó a los santos de Corinto que siguieran el ejemplo del Salvador y dieran con alegría a los necesitados. Enseñó que la gracia de Dios abunda cuando servimos a los demás. Pablo también enseñó que mediante la gracia de Dios podemos recibir poder para evitar los engaños de Satanás, superar nuestras debilidades y encontrar propósito en nuestras pruebas.
Recursos adicionales
Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento, “2 Corintios 8–13”
Nota: La “Introducción al curso” ofrece orientación sobre cómo utilizar los cuatro elementos estándar de la lección que se presentan a continuación.
Fomentar el estudio personal
Antes de la clase, considere enviar a los alumnos uno o más de los siguientes mensajes, o bien cree uno usted mismo:
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¿Alguna vez les ha resultado difícil dar a los necesitados? A medida que estudien 2 Corintios 8–9, piensen en lo que puede ayudarlos a ser más generosos.
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¿Qué engaños podrían alejarlos de Jesucristo? Al estudiar 2 Corintios 11:1–15, fíjense en lo que aprenden acerca de cómo Dios nos ayuda a evitar el engaño.
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¿Alguna vez se han sentido frustrados por sus debilidades? Al leer 2 Corintios 12:7–10, fíjense en una frustración que enfrentó Pablo.
Hacer preguntas y compartir
Dé tiempo a los alumnos para que hagan preguntas y expresen las reflexiones y verdades que hayan descubierto en su estudio personal de 2 Corintios 8–13.
Capacitación en técnicas de estudio
2 Corintios 12:7–10 podría ser una buena oportunidad para emplear la técnica “Memorizar pasajes de las Escrituras”, de Técnicas para el estudio de las Escrituras.
Opciones de actividades de aprendizaje
Se proporcionan varias opciones de aprendizaje para usted y sus alumnos. Con espíritu de oración, elija qué opción u opciones serán las más significativas para su clase.
Cómo mejorar la enseñanza y el aprendizaje
Cree un entorno propicio para el aprendizaje espiritual. Sea consciente del ambiente que está creando en su clase. La forma en que usted saluda a los alumnos e interactúa con ellos, ¿invita al Espíritu? ¿Les recuerda a los alumnos la función que tienen en la creación de un entorno espiritual en la clase? ¿Busca oportunidades para ayudar a los alumnos a descubrir cómo se comunica el Espíritu con ellos? ¿Les da suficiente tiempo para reflexionar y escribir acerca de lo que están aprendiendo del Espíritu Santo?
¿Qué desearía el Señor que yo hiciera por los pobres y otras personas necesitadas?
Podría comenzar con una situación hipotética como la siguiente:
Un día, al comprar algunos alimentos, se dan cuenta de que la persona que está frente a ustedes en la caja registradora no tiene suficiente dinero para pagar su comida. ¿Qué harían?
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¿Por qué a veces es difícil saber cómo ayudar a los necesitados?
Durante este análisis, invite a los alumnos a buscar inspiración sobre cómo pueden brindar alivio a quienes los rodean.
Explique que en 2 Corintios 8–9, Pablo aconsejó a los santos de Corinto en cuanto al cuidado de los pobres y otras personas necesitadas. Muestre las preguntas y los pasajes siguientes; invite a los alumnos a trabajar en grupos pequeños para estudiar los pasajes y buscar verdades que respondan las preguntas relacionadas:
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¿Qué puedo aprender del Salvador en cuanto dar a los pobres? Lean 2 Corintios 8:1–5, 9.
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¿Cuánto debo dar? Lean 2 Corintios 9:6 (véase también Alma 1:30).
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¿Cuál debería ser mi actitud al dar a los necesitados? Lean 2 Corintios 8:12; 9:7 (véase también Moroni 7:6–8).
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¿Cómo se relaciona el dar con la gratitud? Lean 2 Corintios 9:11–15.
Después de conceder tiempo para el estudio en grupo, invite a los alumnos a escribir en la pizarra las verdades que encontraron que ayuden a responder las preguntas. (Es posible que reconozcan verdades como las siguientes: Comprender lo que el Salvador nos ha dado puede ayudarnos a estar más dispuestos a dar a los demás. Dios desea que estemos dispuestos a dar aun cuando no tengamos nada que dar. Si damos generosamente a los necesitados, Dios nos bendecirá generosamente. Dios ama al dador alegre. Aliviar las necesidades de los demás es una forma de dar gracias a Dios).
Considere analizar algunas de las siguientes preguntas para ayudar a sus alumnos a profundizar su comprensión sobre estas verdades.
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¿De qué manera el reflexionar sobre la vida y la misión del Salvador puede inspirarlos a dar a los demás?
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¿Cómo pueden ser generosos con los demás si no tienen mucho que dar?
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¿Qué cosas les ayudan a ser dadores alegres? ¿En qué forma han sido bendecidos por un dador alegre?
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¿De qué manera el dar a los demás es una expresión de gratitud a Dios?
Podrían analizar juntos maneras específicas en las que podemos seguir el mandamiento del Señor de cuidar de los necesitados. Como parte del análisis, podría invitar a los alumnos a relatar ejemplos que hayan visto en su propia vida.
Considere concluir esta actividad presentando la siguiente declaración del presidente Jeffrey R. Holland:
No sé exactamente cómo cada uno de ustedes debe cumplir con su obligación hacia aquellos que no siempre pueden o no saben cómo ayudarse a sí mismos; pero sí sé que Dios lo sabe y que Él los ayudará y guiará hacia actos caritativos de discipulado si, de manera diligente, desean, oran y buscan la manera de cumplir con un mandamiento que Él nos ha dado una y otra vez (“¿No somos todos mendigos?”, Liahona, noviembre de 2014, pág. 41).
Conceda tiempo a los alumnos para que reflexionen sobre lo que pueden hacer personalmente para ayudar a alguien necesitado. Anime a los alumnos a anotar su plan.
¿Cómo pueden los profetas y apóstoles del Señor mantenerme centrado en Jesucristo?
Podría comenzar con la situación hipotética siguiente:
Mary creció en la Iglesia. Si bien tiene un testimonio del Salvador, también tiene preguntas sobre Su divinidad. Para abordar sus inquietudes, ha estado escuchando y leyendo principalmente fuentes que tratan de probar que Jesús no tenía una procedencia divina. Después de varias semanas, se siente más confundida que cuando comenzó.
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¿Qué problemas advierten en la manera en que Mary abordó esta situación?
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¿Cómo podría ese enfoque conducir al engaño?
Explique que en la época de Pablo, algunos de los santos de Corinto se encontraron con falsos apóstoles que engañaban a las personas.
Invite a los alumnos a leer 2 Corintios 11:3–4, 13–15 para saber cómo procura engañarnos Satanás.
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Según Pablo, ¿cómo podemos ser engañados? (Los alumnos podrían reconocer una verdad como la siguiente: Satanás utiliza maestros falsos y prácticas engañosas para alejarnos de Jesucristo).
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¿Cómo pueden los apóstoles del Señor, al igual que Pablo, protegernos del engaño?
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¿Cómo les han ayudado los profetas y apóstoles vivientes del Señor a evitar el engaño? ¿Cómo los han mantenido centrados en Jesucristo?
Invite a los alumnos a imaginar que son Mary y que, en lugar de escuchar y leer principalmente fuentes antagónicas, acuden a los profetas y apóstoles del Señor. Podría pedir a los alumnos que se dirijan a la Biblioteca del Evangelio y busquen en una de las siguientes fuentes lo que los profetas y apóstoles enseñan acerca de Jesucristo:
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El tema “Jesucristo” en la conferencia general
Después de darles suficiente tiempo, invite a los alumnos a comentar con un compañero o con la clase lo que encontraron. Podría hacer preguntas como las siguientes:
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¿Qué les enseñó acerca de Jesucristo el mensaje que estudiaron?
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¿Cómo influyó lo que leyeron en lo que piensan o sienten acerca del Salvador?
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¿De qué manera el estudiar las palabras de los profetas y apóstoles del Señor les ha ayudado a comprender la verdad acerca de Jesucristo? ¿De qué manera les ha protegido del engaño?
Para concluir, podría mostrar la siguiente declaración del presidente Russell M. Nelson:
Los engaños del adversario no tienen fin. Por favor, estén preparados; no escuchen nunca el consejo de quienes no creen. Busquen guía en las voces en las que pueden confiar: en los profetas, videntes y reveladores y en los susurros del Espíritu Santo, que les “mostrará todas las cosas que deb[en] hacer” [2 Nefi 32:5; cursiva agregada] (“¡Piensen de manera celestial!”, Liahona, noviembre de 2023, pág. 119).
Anime a los alumnos a considerar lo que pueden hacer para que las palabras de los profetas y apóstoles sean una parte más importante de su vida.
¿Cómo puede fortalecerme el Salvador cuando soy débil?
Invite a los alumnos a mencionar los desafíos o las debilidades que afrontan los jóvenes adultos. Escriba las respuestas de los alumnos en la pizarra. Luego, conceda tiempo a los alumnos para que piensen en un desafío o debilidad personal que se estén esforzando por superar; invítelos a tener en mente su desafío o debilidad personal durante esta actividad de aprendizaje y a anotar cualquier impresión que reciban.
Explique que en 2 Corintios 12:1–6, el apóstol Pablo se refirió a una visión extraordinaria que tuvo. Después de hablar de esa visión, habló de una debilidad que enfrentaba. Invite a la clase a leer 2 Corintios 12:7–10 para saber cómo describió Pablo su debilidad. A medida que los alumnos hablen sobre lo que encontraron, considere mostrar una imagen de espinas como la siguiente:
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¿Qué les parece significativo de que Pablo comparara su desafío o debilidad con “un aguijón en [la] carne”? (versículo 7). (Nota: Podría ser útil definir las palabras difíciles y presentar la entrada “2 Corintios 12:7–9. ¿Cuál era el aguijón que atribulaba a Pablo?”, en Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento).
Invite a los alumnos a leer 2 Corintios 12:8–10 para saber lo que Pablo aprendió al pedir ayuda al Señor.
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¿Qué aprendieron acerca de la tribulación de Pablo?
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¿Qué frases les llamaron más la atención? ¿Por qué? (Podría invitar a los alumnos a seleccionar una frase que les parezca especialmente inspiradora y a dedicar unos minutos a memorizarla. Esta podría ser una buena oportunidad para emplear la técnica “Memorizar pasajes de las Escrituras”, de Técnicas para el estudio de las Escrituras).
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¿Qué verdades aprendieron sobre el Salvador a partir de la experiencia de Pablo? (Los alumnos podrían reconocer verdades como las siguientes: La gracia de Jesucristo basta para fortalecernos en nuestras debilidades. El Señor no siempre nos quita nuestros desafíos, pero nos fortalecerá a medida que los soportemos con fidelidad).
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¿De qué manera puede influir el conocer esas verdades en la forma en que responden a sus debilidades o imperfecciones personales?
Los alumnos podrían formar grupos pequeños y estudiar “Gracia” en Temas y preguntas (Biblioteca del Evangelio). Invítelos a buscar razones por las que la gracia del Salvador es suficiente para ellos. Después de que los alumnos hablen sobre lo que encuentren, considere analizar las siguientes preguntas juntos como clase:
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¿Qué han aprendido hoy acerca del Salvador que los anime o los ayude?
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¿En qué ocasiones han sentido que Jesucristo los fortalecía en medio de sus debilidades? (Como parte del análisis de esta pregunta, considere ver el video “Permite que Dios te guíe: De la debilidad a la fortaleza” [6:13]. Invite a los alumnos a buscar y analizar cómo las enseñanzas de Pablo en 2 Corintios 12 se ejemplifican en este video).
6:13
Para terminar, podría presentar la siguiente declaración del obispo Gérald Caussé:
Dios no es el Dios de los superhéroes, ni de las personas sin debilidades. ¡Tales seres no existen! Dios ayuda a las personas como ustedes y como yo, aquellas que reconocen sus límites y la debilidad de su condición y buscan Su ayuda y guía […].
A medida que […] pongan su confianza en el Señor, verán sus debilidades transformadas en fortalezas mediante el poder y la gracia de Su Expiación (“For When I Am Weak, Then Am I Strong”, devocional de la Universidad Brigham Young, 3 de diciembre de 2013, págs. 3, 6–7, speeches.byu.edu).
Conceda tiempo a los alumnos para que piensen en cómo pueden aplicar las verdades que han aprendido a sus circunstancias personales. Anímelos a anotar su plan y las impresiones espirituales que hayan tenido.