“Mateo 28; Marcos 16; Lucas 24; Juan 20–21”, Nuevo Testamento: Manual del maestro de Instituto, 2025
The Resurrection [La Resurrección], por Harry Anderson
Mateo 28; Marcos 16; Lucas 24; Juan 20–21
Al amanecer del primer día de la semana, un ángel del Señor proclamó las gozosas nuevas de que Jesús se había levantado de entre los muertos. Luego, el Cristo resucitado se apareció a muchos de Sus seguidores, entre ellos a María Magdalena, a dos discípulos en el camino a Emaús y a Sus apóstoles. Más tarde, el Salvador se apareció a algunos de Sus discípulos en la orilla del mar de Tiberias (Galilea) y le encargó a Pedro que apacentara Sus ovejas.
Recursos adicionales
Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento, “Mateo 28; Marcos 16; Lucas 24; Juan 20–21”
La “Introducción al curso” ofrece orientación sobre cómo utilizar los cuatro elementos estándares de la lección que se presentan a continuación.
Fomentar el estudio personal
Antes de la clase, considere enviar a los alumnos uno o más de los siguientes mensajes, o bien cree uno usted mismo:
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Piensen en cómo la muerte de un ser querido ha influido o puede influir en su vida en el futuro. Lean Lucas 24:36–48 y consideren cómo la Resurrección de Jesucristo puede brindarles esperanza. También podrían ver “Gracias a Él: Un mensaje de esperanza y triunfo de la Pascua de Resurrección” (1:08).
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¿Han tenido ustedes, o alguien a quien conozcan, preguntas sobre la divinidad de Jesucristo? Lean Juan 20:24–29 en busca de un mensaje del Salvador que podría fortalecer la fe de alguien.
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El presidente Henry B. Eyring dijo: “He orado para que se me permita sentir algo de lo que María sintió en el sepulcro” (“Su Espíritu con ustedes”, Liahona, mayo de 2018, pág. 87). Consideren ofrecer una oración similar. Mientras leen Juan 20:1–18 o miran “Jesús resucita” (4:01), mediten sobre cómo podría haber sido ser testigo de la Resurrección de Jesucristo.
4:23 -
Piensen en lo que han hecho esta semana para demostrar su amor por el Salvador. Luego lean Juan 21:1–17 y consideren cómo este mensaje podría aplicarse a ustedes.
Hacer preguntas y compartir
Dé tiempo a los alumnos para que hagan preguntas y expresen las reflexiones y las verdades que hayan descubierto en su estudio personal de Mateo 28; Marcos 16; Lucas 24; y Juan 20–21
Capacitación en técnicas de estudio
Juan 20:1–18 podría ser un pasaje útil para utilizar las técnicas “Buscar temas en las Escrituras” y “Buscar modelos en las Escrituras”, de Técnicas para el estudio de las Escrituras.
Opciones de actividades de aprendizaje
Se proporcionan varias opciones de aprendizaje para usted y sus alumnos. Con espíritu de oración, elija qué opción u opciones serán las más significativas para su clase.
Lucas 24:13–48; Juan 20:11–18, 24–29
¿Cómo puedo saber por mí mismo que Jesucristo resucitó?
Para comenzar, podría mostrar o presentar la siguiente experiencia que relató el élder John M. Madsen acerca de haber escuchado un discurso del élder Bruce R. McConkie.
El élder McConkie estaba dando un discurso sobre la Caída y preguntó: “¿Cómo se puede comprobar que Jesús es el Cristo?”. No hubo respuesta. Luego declaró: “Todo se centra en la Resurrección”. Entonces, preguntó: “¿Cómo se puede comprobar la Resurrección?”. De nuevo hubo silencio, hasta que el élder McConkie declaró: “Todo se centra en…” (véase Marianne Holman, “Easter Is ‘the Lord‘s Day’”, Church News, 1 de abril de 2013).
Pregunte a los alumnos cómo completarían ellos la frase. Luego explique que la respuesta del élder McConkie fue “testigos”.
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¿Qué aspectos les resultan relevantes acerca de la respuesta del élder McConkie? (Si es necesario, repasen algunas de las referencias a la ley de los testigos en “Testigo”, en la Guía para el Estudio de las Escrituras [Biblioteca del Evangelio]).
0:27 -
¿Por qué es importante que cada uno de nosotros confíe en la ley de los testigos del Señor?
Explique que los alumnos estudiarán los relatos de quienes llegaron a ser testigos de primera mano del Cristo resucitado. Muestre los siguientes relatos de la Resurrección del Salvador y pida a los alumnos que formen grupos de tres. Pida a cada miembro del grupo que seleccione un relato diferente para estudiarlo. A medida que estudien en silencio el relato que escogieron, invítelos a buscar (1) qué experiencia tuvo cada persona o personas con el Cristo resucitado y (2) qué aprendieron acerca de Él y de Su Resurrección. Pídales que hablen en su grupo sobre lo que aprendieron o sintieron al leer su relato.
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María Magdalena: Juan 20:11–18
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Los dos en el camino a Emaús: Lucas 24:13–32
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Diez Apóstoles: Lucas 24:33–48
Después de un tiempo para el análisis en grupo, invite a algunos alumnos a hablar sobre la influencia que el leer y hablar sobre las experiencias de esos testigos ha tenido en su fe en Jesucristo.
Señale que algunas personas pueden tener dificultades para creer las palabras de esos testigos porque, para ellos, hay que ver para creer. Invite a los alumnos a leer Juan 20:24–29 y a buscar lo que el Salvador le enseñó a Tomás sobre la creencia.
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¿Qué verdad importante enseñó el Salvador a Tomás? (Ayude a los alumnos a encontrar una verdad como la siguiente: Somos bendecidos por elegir creer que Jesucristo vive aun cuando no lo hayamos visto).
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¿Qué bendiciones han recibido (o podrían recibir) por elegir creer en Jesucristo sin haberlo visto? ¿Qué es lo que más les ha ayudado a fortalecer su testimonio del Salvador y su creencia en Él?
Considere mostrar la siguiente declaración del presidente Henry B. Eyring:
Al apóstol Tomás, quien deseaba tocar las heridas del Salvador para tener evidencias físicas de la Resurrección del Salvador, el Señor le enseñó que la revelación es una evidencia más segura: “Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, has creído; bienaventurados los que no vieron y creyeron” (Juan 20:29).
El Espíritu Santo es quien confirma las verdades que indican el camino para volver a Dios […].
La verdad se confirma a los hijos de Dios que hayan procurado el derecho de recibir el Espíritu Santo (“El Espíritu Santo como su compañero”, Liahona, noviembre de 2015, pág. 105).
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¿Qué aprendemos de la declaración del presidente Eyring sobre la función del Espíritu Santo?
Invite a los alumnos a escribir un breve testimonio de cómo han llegado a saber, o les gustaría llegar a saber, que Jesucristo resucitó. También podrían anotar cómo se sienten en cuanto a lo que eso significa para ellos y para cada persona en la tierra. Anímelos a hablar sobre lo que escribieron con otra persona en clase, a través de las redes sociales o de otras maneras.
¿Cómo puede la Resurrección del Salvador brindarme mayor esperanza?
Podría mostrar las imágenes adjuntas e invitar a los alumnos a hablar sobre lo que los discípulos pudieron haber sentido al ver morir a Jesús y ver Su cuerpo inerte depositado en un sepulcro. Señale que, hasta ese momento, no entendían realmente lo que Jesucristo quiso decir cuando dijo que se levantaría de nuevo (véanse Lucas 18:34; Juan 12:16).
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¿Por qué es la muerte de un ser querido una experiencia tan difícil?
Descendimiento de la cruz
Burial of Christ [La sepultura de Cristo], por Carl Bloch
Considere leer la siguiente declaración del presidente Gordon B. Hinckley:
Cuando se exhala el último aliento, este es un hecho irrevocable, más que ningún otro. Cuando un padre y una madre entierran los restos de un hijo querido en la fría tumba, la pena es casi insoportable. Cuando un [cónyuge] entierra a su compañero de toda la vida, la soledad que siente es intensa y constante Cuando los hijos se ven separados de sus padres, la pérdida que experimentan es como ninguna otra. La vida es sagrada; y la muerte, tétrica. La vida es vigor y esperanzas; la muerte es solemnidad y oscuridad. Su silencio y su certeza son asombrosos (véase “El sepulcro vacío testificó”, Liahona, julio de 1988, pág. 65).
Lean juntos Lucas 24:36–48 o miren “El Señor resucitado se aparece a los Apóstoles” (2:18) y busquen lo que los apóstoles aprendieron acerca de la Resurrección del Salvador. (Los alumnos podrían reconocer una verdad similar a la siguiente: Jesucristo tiene un cuerpo resucitado y tangible de carne y huesos).
Para ayudar a los alumnos a pensar profundamente en cómo la creencia en la Resurrección del Salvador puede cambiar la visión que alguien tiene de la muerte, entregue el volante “Hallar esperanza en la Resurrección de Jesucristo”:
Después de que los alumnos hayan tenido suficiente tiempo para estudiar y reflexionar, invítelos a formar grupos pequeños y a hablar sobre qué verdades enseñarían en su discurso de funeral. Anímelos a que también expresen sus sentimientos acerca de la Resurrección del Salvador.
Para concluir, podrían mirar “Cómo hallar esperanza por medio de la Resurrección de Cristo” (4:39) y podría invitar a los alumnos a comentar cómo sería volver a encontrarse con los seres queridos fallecidos en carne y hueso.
¿Cómo puedo demostrar mi amor por el Salvador?
Considere la posibilidad de invitar a los alumnos a anotar cosas que hayan ocupado su tiempo en los últimos días. Explique que utilizarán esa lista más adelante en la actividad de aprendizaje.
Invite a los alumnos a buscar Juan 21. Señale que los acontecimientos de ese relato ocurrieron después de que Jesucristo hubo resucitado y ya no vivía con los apóstoles. Resuma Juan 21:2–14 y luego invite a los alumnos a leer Juan 21:15–17 en busca del mensaje del Salvador a Pedro. Podría mostrar la imagen siguiente y analizar lo que la barca, las redes y los peces podrían representar en la vida de Pedro.
Feed My Sheep [Apacienta mis ovejas], por Kamille Corry
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Si Jesús les hiciera la misma pregunta que le hizo a Pedro, ¿a qué cosas de su vida creen que se referiría Él al decir “estos”? (Los alumnos podrían consultar lo que escribieron al comienzo de esta actividad para buscar posibles respuestas).
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¿Qué le estaba enseñando Jesucristo a Pedro? (Los alumnos podrían reconocer un principio como el siguiente: Si amamos a Jesucristo, apacentaremos Sus ovejas y atenderemos las necesidades de los demás).
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¿Por qué creen que era importante que Pedro viera la relación que existe entre el amor por el Salvador y el ministrar a los demás?
Considere presentar la siguiente declaración del élder Patrick Kearon:
¿Por qué el Salvador le preguntó [a Pedro] tres veces si lo amaba? […]. Necesitaba que Pedro entendiera lo que significaba ser un discípulo y seguidor del Cristo resucitado […]. ¿Qué quería el Señor de Pedro? Quería que Pedro apacentara a Sus ovejas, Sus corderos. Este era el trabajo que se necesitaba hacer […].
Quizás se pregunten, en respuesta al llamado a ministrar, “¿Por dónde empiezo?”. Comiencen con una oración […].
Pregúntenle al Padre Celestial qué pueden hacer y por quién. Cualquier pequeño acto de bondad nos hace mirar hacia afuera y trae sus propias bendiciones. Respondan a cualquier impresión que reciban, por más insignificante que parezca. Actúen […].
Como dijo la hermana Jean B. Bingham: “A veces pensamos que tenemos que hacer algo grandioso y heroico para ‘que cuente‘ como servicio a nuestro prójimo. Sin embargo, los simples actos de servicio pueden tener efectos profundos en los demás, así como en nosotros mismos” [véase “Ministrar como lo hace el Salvador”, Liahona, mayo de 2018, pág. 104] (“Una característica distintiva de la Iglesia verdadera y viviente del Señor”, devocional mundial para jóvenes adultos, 6 de mayo de 2018, broadcasts.ChurchofJesusChrist.org).
Podría pedir a los alumnos que mencionen ejemplos de actos sencillos de servicio que hayan recibido recientemente y cómo se han sentido al respecto. Invítelos a considerar con espíritu de oración un acto sencillo de servicio que podrían realizar hoy o mañana para demostrar su amor por el Salvador.