Voces de los jóvenes
Gracias a Él, nunca estoy sola
Ilustración por Katelyn Budge
Hay algunos jóvenes aparte de mí en mi barrio, pero ninguno de ellos va a mi escuela. Por esa razón me sentía muy sola en el séptimo grado. Sentía que me estaba distanciando de mis amigos actuales y que no estaba haciendo muchos nuevos. Así que oré mucho y me dediqué al estudio de las Escrituras.
Encontré un relato en el que Jesucristo fue ridiculizado y echado fuera (véase Lucas 4:16–30). Historias como esa me enseñaron que Él ha experimentado aquello por lo que yo pasé, y eso me ayudó mucho. Gracias a Él, no estoy sola.
Jesucristo es mi Salvador. Él es mi confidente. Siempre puedo acudir a Él y al Padre Celestial. Sé que Ellos me acompañan sin importar cuán lejos me sienta de todos los demás.
Dot C., 14 años, Nueva York, EE. UU.
Le gusta leer, la escritura creativa y jugar con sus hermanos.