Tres hermanos, un Salvador
Conoce a Carlos, Set e Isaac, de México: tres hermanos que se esfuerzan al máximo por andar con Jesucristo.
Fotografías por Shirley Brito
¡Conoce a Carlos!
Tiene dieciocho años. Le gustan los videojuegos y la programación de computadoras. Quiere ser piloto y diseñador de autos de carreras algún día.
Carlos sabe que el sacrificio trae bendiciones.
“Mi hermano Set y yo tenemos autismo. Por eso, me resultó muy difícil estudiar en la escuela. Entonces, mi mamá nos invitó a leer las Escrituras en familia por las mañanas, y eso me ayudó mucho. Me ayudó a mejorar en la escuela y a ser autosuficiente.
“En otra ocasión, no quería ir a una conferencia para la juventud porque estaba muy ocupado con una asignatura de la escuela. Sin embargo, asistí y sentí que había sido bendecido, ya que me fue mejor de lo que esperaba en la asignatura. Debido a esas experiencias, postergué mis estudios universitarios y me estoy preparando para ir a la misión. Sé que ese sacrificio me ayudará nuevamente”.
¡Conoce a Set!
Tiene diecisiete años. Le gusta jugar videojuegos, hacer armaduras de cartón y jugar con los tres gatos de la familia.
Set trata de ser bondadoso con los demás, aunque la gente no siempre lo es con él.
“Había un chico en la escuela que tenía algunos problemas de salud. Además, sus anteojos no le servían mucho y a veces se chocaba con las cosas. Un día, se cayó y las personas se burlaron de él, pero yo no lo hice; me acerqué y lo ayudé a levantarse. Al poco tiempo, dejó de ir a la escuela. Lo vi más adelante en su fiesta de cumpleaños y estaba en una silla de ruedas. Traté de ayudarlo a pasarla bien en su fiesta. Él era mi amigo.
“También hice amigos en FSY este año. Al principio, no quería ir. He participado antes, y algunas personas no querían estar conmigo. Sin embargo, este año nadie me juzgó, al contrario, me valoraban por todo lo que he atravesado”.
¡Conoce a Isaac!
Tiene catorce años. Le gusta jugar videojuegos, jugar con sus gatos y estudiar para ser veterinario algún día.
Isaac confía en que el Salvador lo ayudará.
“En una ocasión, estábamos en la casa de mi abuela cuando mi hermano y mi primo entraron con un gatito naranja muy pequeño. Estaba herido y no confiaba en ninguno de nosotros. Finalmente, conseguí que confiara en mí, y lo cuidé y le di de comer. Cuando llegó el momento de irnos, mis padres me dejaron llevarlo a casa. Creo que el Espíritu Santo y Jesucristo me estaban ayudando.
“En otra ocasión, me sentía menos que los demás. Leí las Escrituras, y me encontré con Alma 7:11: ‘Y él saldrá, sufriendo dolores, aflicciones y tentaciones de todas clases’. Es decir, Jesucristo pasó por todo nuestro dolor y siempre dispuesto a ayudarnos, incluso en las cosas más pequeñas”.
Andar con el Salvador
Carlos, Set e Isaac no son solo hermanos, son amigos. Y cada uno de ellos confía en su mejor Amigo y Salvador, Jesucristo.
Isaac: “Sé que Jesucristo vive. Él sufrió todos nuestros dolores. La vida no siempre es fácil, pero está bien. Él puede hacer milagros”.
Set: “Gracias a Él, podemos recibir dirección para guiar nuestras vidas en la dirección correcta. Si dejamos que Él nos guíe, todo estará bien”.
Carlos: “El Padre Celestial y Jesucristo tienen el poder para ayudarnos. Si les obedecemos, nos ayudarán con las cosas que atravesemos en nuestras vidas”.