Solo en formato digital: Conéctate
Brigham G. L.,
17 años, Región de Lima, Perú
Fotografía por Miguel Pachas
Jugué de portero en un torneo de fútbol. Mis amigos del equipo a veces eran muy toscos, con malas actitudes y mal genio.
Un día me sentía un poco nervioso antes de que comenzara el partido. Antes de jugar, decidí alejarme de mis amigos y orar. Oré aunque sabía que si mis amigos me escuchaban, se reirían de mí. Al poco tiempo, escuché a dos de ellos murmurar y hablar de mí. Pero entonces escuché a otra persona decir: “Brigham es creyente. Déjenlo en paz”.
Cuando escuché eso, me sentí muy feliz. Cuando terminé de orar, dije: “Estoy listo”. El Señor me bendijo ese día, jugamos bien y ganamos. Mis amigos me felicitaron y me sentí feliz. Cuando llegué a casa, hice una oración de agradecimiento al Señor.