Tu senda de Pascua de Resurrección
Las pequeñas acciones se suman y producen grandes resultados.
La mayoría de la gente nunca tendrá idea de a qué sabe un elefante. Sin embargo, el conocido refrán “La mejor manera de comerse un elefante es un bocado a la vez” nos pone a pensar.
Si darle mordiscos a un paquidermo no te parece tan tentador, aquí hay otro dicho: “Un viaje de mil kilómetros comienza con un solo paso”. En ambos refranes, las pequeñas acciones (o mordiscos, si lo prefieres) marcan una gran diferencia.
Esa perspectiva puede ser especialmente útil con nuevos esfuerzos, como aprender otro idioma o planificar tu carrera. Del mismo modo, este método de “una cosa a la vez” puede ayudarnos a comenzar con éxito nuevos hábitos, tales como esforzarnos por celebrar la Pascua de Resurrección de una manera más significativa.
Una Pascua elevada
Probablemente hayas notado el consejo inspirado de estos últimos años sobre cómo deberíamos aspirar a aumentar nuestras celebraciones de Pascua. Por ejemplo, en la última Pascua de Resurrección, la Primera Presidencia nos exhortó en un mensaje especial de Pascua a “celebrar la Resurrección de nuestro Salvador viviente estudiando Sus enseñanzas y ayudando a establecer tradiciones de Pascua de Resurrección en nuestra sociedad en general, especialmente en nuestras propias familias”.
El presidente Russell M. Nelson incluso enseñó recientemente que “[la Pascua de Resurrección] es la observancia religiosa más importante para los seguidores de Jesucristo”.
¡Esto claramente es importante! Pero ¿cómo elevamos nuestras celebraciones y actitudes personales respecto de la Pascua de Resurrección, especialmente si la Pascua no ha sido un momento muy importante para nosotros en el pasado?
Con ese mismo espíritu de acciones pequeñas y constantes que conducen a grandes resultados, examinemos una parábola de las Escrituras que puede ayudar.
Gota a gota
La parábola de las diez vírgenes que se encuentra en Mateo 25 ha inspirado a innumerables personas en todo el mundo durante miles de años.
La presidenta Camille N. Johnson, Presidenta General de la Sociedad de Socorro, enseñó: “Al igual que las cinco vírgenes prudentes que tenían sus lámparas llenas de aceite cuando llegó el novio, podemos ser sanos en Jesucristo cuando llenamos nuestras lámparas con el aceite fortalecedor de la conversión a Él”.
Ese “aceite fortalecedor de la conversión a [Jesucristo]” es una elocuente metáfora de por sí. Jesucristo y Su Expiación son la esencia misma de la Pascua de Resurrección. Cada vez que nos acercamos más a Cristo, no solo añadimos aceite a nuestras lámparas, sino que, al mismo tiempo, honramos y celebramos la Pascua. Trabajar en tu conversión a Jesucristo es lo más propio de Pascua de Resurrección que puedes hacer.
El élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, también enseñó: “Nos esforzamos por mantenernos dignos de tener el Espíritu Santo siempre con nosotros. Esta aptitud debe adquirirse individual y personalmente, gota a gota. Los actos de devoción constantes, personales y privados invitan al Espíritu Santo a guiarnos”.
¡Gota a gota! Es muy parecido a un bocado o un paso a la vez. Las acciones pequeñas, constantes y deliberadas producen cambios asombrosos a lo largo del tiempo. Al esforzarte por mejorar la Pascua este año, cada pequeño esfuerzo que hagas para acercarte más al Salvador y a Su Evangelio marcará la diferencia.
Ayudas en camino
Durante los próximos meses, mantente atento a las ideas y reflexiones sobre la Pascua de Resurrección de las revistas, los canales digitales, y otros medios de la Iglesia sobre cómo puedes elevar tu temporada de Pascua de Resurrección. Es casi seguro que encontrarás más ideas de las que podrás aplicar a la vez. ¡Pero no importa! Empieza poco a poco y esfuérzate a partir de ahí. Gota a gota, tu lámpara arderá llena y brillante.