Solo en formato digital: Voces de los jóvenes
Un escudo espiritual
Una vez, dos compañeros de mi clase de la escuela comenzaron a discutir. Se decían muchas palabras malsonantes. No me gustó la situación, pero el maestro no estaba cerca y yo no podía salir del salón de clase, así que bajé la cabeza e hice una oración. Le pedí al Señor que me ayudara a no prestarles atención y olvidar sus palabras.
Justo después de que terminé la oración, el supervisor de esa parte de la escuela vino y detuvo la discusión. Igual de rápido, me olvidé de las palabras que los chicos habían dicho. El Señor me quitó de la mente aquellas palabras feas.
Satanás trata de derribarnos de muchas maneras, pero el Espíritu Santo es como un escudo contra él. Así que no quiero estar cerca de nada que aleje al Espíritu. Si tenemos el Espíritu con nosotros, el Señor no permitirá que el mal nos domine. El Padre Celestial, Jesucristo y el Espíritu Santo están aquí para protegernos.
Rafael F., 13 años, Paraná, Brasil
Le gusta jugar al ping-pong, practicar kárate y tocar el piano.