Para la Fortaleza de la Juventud
Cosas que nunca cambian
Para la Fortaleza de la Juventud Febrero de 2026


Cosas que nunca cambian

Tamara W. Runia

A veces, la vida nos parece un océano oscuro, con olas de cambio que nos sacuden, para bien o mal. Cuando las situaciones con tus amigos, familiares o en la escuela cambien, y comiencen nuevos capítulos, puede que te sientas emocionado. O quizás te sientas abrumado. Tal vez estés preocupado por no saber a dónde te llevan esas olas, pero, al igual que el marinero que mira hacia las estrellas para viajar a salvo a casa, tú también puedes atravesar los cambios de la vida mirando hacia Dios y con la mira en las cosas que nunca cambian.

Dios nunca cambia. “Es inmutable de eternidad en eternidad” (Moroni 8:18).

Tu valor nunca cambia. “El valor de las almas es grande a la vista de Dios” (Doctrina y Convenios 18:10).

El amor de Cristo y el poder de Su Expiación nunca cambian. “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por los siglos” (Hebreos 13:8).

Cuando te sientas perdido en el mar de la vida, espero que recuerdes que la vida cambia, pero Dios no. Tu valor no cambia, y Cristo tampoco.

¡Permite que estas verdades eternas sean las estrellas constantes que te guíen sobre las olas!

Tu amiga,

Tamara W. Runia

Primera Consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes