2025
El primer misionero de Georgetown, Isla de San Vicente
Marzo de 2025


Voces de los miembros

El primer misionero de Georgetown, Isla de San Vicente

Ronald Paris es un misionero de Georgetown, en el lado de barlovento de la isla de San Vicente en las Granadinas. Actualmente está sirviendo en una misión para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en la Misión Sudáfrica Johannesburgo, habla inglés y es el primer misionero de su rama en servir.

La Rama Georgetown comenzó con un pequeño grupo de familiares y amigos bautizados, y ni siquiera era lo suficientemente grande como para ser una rama oficial. El padre de Ronald, el hermano Paris, fue llamado a ser el líder de grupo. El número de miembros creció hasta que llegó a ser lo suficientemente grande como para convertirse en una rama. El hermano Paris fue llamado como su primer presidente de rama. La pequeña rama ha seguido creciendo y se enorgullece de que finalmente se haya llamado a servir a un misionero de entre sus miembros.

La madre de Ronald fue bautizada en 2001 y fue la primera de su familia en unirse a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Estaba agradecida de que su esposo se uniera a la Iglesia poco después de casarse. Sus hijos nacieron en la Iglesia y el hacer que asistieran y participaran activamente en ella los ayudó a formarse en el Evangelio. La familia Paris pudo viajar al Templo de Santo Domingo, República Dominicana, con otros familiares, para ser sellados como familia por esta vida y por toda la eternidad. Ese fundamento preparó a su hijo para servir en una misión.

El élder Paris dijo que se preparó con determinación para servir. Aun siendo un niño de ocho años, tenía un testimonio del Evangelio. A medida que continuó progresando en el Evangelio durante su adolescencia, oró, leyó las Escrituras y se preguntó por qué quería servir en una misión. Pronto se dio cuenta de que tenía la respuesta. Cuando se le preguntó por qué decidió servir, Ronald dijo: “Decidí ir a una misión porque es un mandamiento que nos ha dado el Señor de traer almas a Él. También me fortalecerá en la vida y me ayudará a obtener más fe y un testimonio más fuerte de Jesucristo. El Evangelio restaurado puede cambiar vidas e influir en ellas”.

El presidente Russell M. Nelson enseña: “La decisión de servir en una misión moldeará el destino espiritual del misionero, de su esposa o esposo y de su posteridad por generaciones futuras. El deseo de servir es consecuencia natural de la conversión, la dignidad y la preparación” (¡Pregúntenles a los misioneros; ellos pueden ayudarlos!, “Liahona, noviembre de 2012, pág. 18).

La madre de Ronald encuentra gran gozo en que su familia crezca en el Evangelio. “Es una gran bendición conocer el plan del Salvador y del Padre Celestial para nuestras vidas y lo mucho que nos ama. Es una bendición servirnos unos a otros”.