Voces de los miembros
Soy Su discípulo
Con cada acto de fe hacia nuestro prójimo, nos convertimos en Sus discípulos
Serví como misionero en Honduras, Misión Comayagüela. Fueron los dos mejores años de mi vida. ¡Qué maravilloso es compartir el Evangelio y conocer verdaderamente el amor de mi Salvador por medio del servicio al prójimo!
Cuando compartimos el Evangelio de Jesucristo, aprendemos a ver de manera celestial a todos nuestros hermanos y hermanas. Todo miembro es un misionero y estamos embarcados en esta obra maravillosa. Con cada acto de fe hacia nuestro prójimo, nos convertimos en los discípulos que Él desea que seamos. Esta es Su obra, es Su Iglesia y Él la dirige.
Con la ayuda de Lorena Alemán.