2025
El poder del Libro de Mormón
Liahona, diciembre de 2025


Voces de los miembros

El poder del Libro de Mormón

En julio de 2024 fui ingresado al hospital en estado crítico. Permanecí dieciocho días hospitalizado, dos de ellos en la unidad de cuidados intensivos. Tras semanas de análisis y exámenes, fui diagnosticado con el síndrome de Guillain-Barré, un grave trastorno autoinmune en el que el sistema inmunológico ataca el sistema nervioso periférico, causando inflamación de los nervios que provoca debilidad, entumecimiento y parálisis.

Los médicos predijeron que me tomaría años volver a caminar. Si bien experimenté ciertas mejorías en el hospital, regresé a casa postrado en una cama, dependiendo de terapias y del cuidado familiar.

A medida que pasaban las semanas, cuando llevaba dos meses en cama, mi sobrina me regaló el Libro de Mormón junto con su testimonio escrito. Así fue como comencé a leerlo estando postrado.

Me sentía mal al darme cuenta de que me había olvidado del Señor por un tiempo; tal vez esta enfermedad me hizo recordarlo. En esos momentos de pesar y aflicción física y mental, recuerdo haber iniciado mi lectura. A medida que avanzaba página tras página, me emocionaba profundamente. Derramé lágrimas, pero esta vez eran de gozo. Sentía una inmensa alegría en mi corazón. Cuando el profeta Alma predicaba sobre el arrepentimiento, sentía que sus palabras eran dirigidas directamente a mí. Mi pesar se fue desvaneciendo de mi mente, y mi fe se fortaleció. Leer el Libro de Mormón trajo paz a mi mente y esperanza a mi corazón.

Cuando ya había leído una buena parte, deseé levantarme de la cama e hice varios intentos, pero no pude. Entonces hablé al Señor y le dije: “Si quieres llevarme a la iglesia y al templo, llévame caminando. No quiero ir en silla de ruedas, con andador o bastón”. Le pedí ese milagro a mi Padre Celestial.

Comencé a asistir a la iglesia con un andador en diciembre de 2024, luego con un bastón y hoy, voy caminando. He visitado varias veces el Templo de San Pedro Sula. Mi Padre Celestial me concedió mi milagro.

Testifico que el Libro de Mormón es verdadero y tiene poder, y que nuestro Padre Celestial contesta nuestras oraciones.