2025
¿Debería servir en una misión?
Liahona, diciembre de 2025


Voces de los miembros

¿Debería servir en una misión?

Recuerdo que, al cumplir diecinueve años, muchas personas me preguntaban si iba a servir en una misión. La verdad, todavía no lo tenía claro. De pequeña, lo veía como una posibilidad, pero al crecer no encontraba un motivo para ir. Así que mi respuesta siempre era la misma: “Vamos a ver”.

Con el tiempo, empecé la universidad y a dudar de mi testimonio y de lo que debía hacer en mi futuro. Me preguntaba: “¿De verdad debería servir en una misión?”, “¿Tengo claro mi propósito en esta vida?” y “¿Puedo encontrar la felicidad en la Iglesia?”. Al menos eso era lo que muchas veces escuchaba de mis padres y líderes. Fue entonces cuando decidí empezar mi propia búsqueda de la verdad.

No sabía por dónde empezar, así que fui a lo básico: la oración y la lectura de las Escrituras. Cada día, me tomaba un tiempo para acercarme a mi Padre Celestial y le suplicaba que me ayudara a saber por mí misma si las cosas que me habían enseñado eran verdaderas. Le pedía que me ayudara a tomar las decisiones correctas. A veces era difícil por el tiempo y otras responsabilidades, pero estaba decidida a obtener mis propias respuestas.

El tiempo pasó y un día, mientras oraba, me sobrevino un sentimiento de paz y felicidad indescriptible. Tuve la fuerte impresión de leer mi bendición patriarcal. Con el corazón lleno de un sentimiento que no puedo describir, comencé a leer. La pregunta que me habían hecho meses atrás tenía una respuesta clara en mi bendición: debía servir en una misión.

Fue en ese momento que supe que el Evangelio es un regalo de Dios y que nos dio a Su Hijo Jesucristo para nuestra salvación y felicidad. Comprendí que debía ayudar a otras personas a que también lo supieran y a entender que sus vidas pueden ser cambiadas gracias a Él.