Voces de los miembros
Mi primera visita al templo
Cuando recibí mi recomendación para entrar en el templo, quería ir en ese mismo instante. Finalmente llegó el gran día, fue una experiencia única y hermosa. Fui acompañada por mis padres y estaba emocionada de poder realizar bautismos por mis antepasados.
Al entrar fui recibida por los obreros del templo con alegría y amabilidad. No puedo describir con palabras lo que sentí ese día. Deseo con todo mi corazón esforzarme por guardar los mandamientos y ser siempre digna de seguir asistiendo al templo. Como dice el himno: “Me encanta ver el templo; un día entraré” y ya esta promesa se cumplió.