Voces de los miembros
Mi recomendación para el templo
Como Santo de los Últimos Días, el obtener una recomendación para el templo me ha hecho vivir normas elevadas de conducta y aplicar sabiamente todo principio relacionado con la rectitud.
Pienso que la recomendación para el templo es un documento necesariamente importante, pues sin él, es imposible que logre pasar más allá de la sala de espera de cualquier templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el mundo. También es un documento importante y necesario en mi vida, ya que, además de indicar que me he declarado moralmente limpio e íntegramente calificado para entrar en la Casa del Señor, es también el medio que certifica que he tenido una entrevista con las autoridades locales del sacerdocio a fin de establecer y declarar mi dignidad personal. Así, “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón, el que no ha elevado su alma a la vanidad ni jurado con engaño”. Esa es la razón por la que nuestra recomendación para el templo no se puede ver ni tratar como insignificante o de poco valor.
Después de dos años, nuevamente asistimos a una entrevista para la renovación de la recomendación para el templo. Pero, más importante aún, es saber que se debe ser consciente de una vigencia implícita en el documento, se trata de la vigencia moral. A través de la guía del Espíritu, se me hará saber con conocimiento perfecto en qué momento o cuándo he quebrantado mis convenios y, por supuesto, desvirtuado la recomendación que me extendieron. “El Espíritu Santo será tu compañero constante, y tu cetro, un cetro inmutable de justicia y de verdad; y tu dominio será un dominio eterno, y sin ser compelido fluirá hacia ti para siempre jamás”. Esforcémonos por ser dignos de mantener siempre vigente nuestra recomendación para el templo.