Voces de los miembros
Estar en el lugar correcto
Cuando conseguí mi primer empleo, me sentí muy feliz. Mi trabajo consistía en reservar parques turísticos, hoteles, buses, etc. Incluso tuve la oportunidad de conocer algunos de esos lugares; sin embargo, aun cuando disfrutaba mucho hacerlo, sabía que no era el área en la que deseaba seguir progresando secularmente.
Decidí estudiar odontología en la universidad, por lo cual no podría seguir trabajando debido a los horarios de estudio. Presenté mi renuncia y mis jefes decidieron darme una despedida llevándome a un lugar que siempre había deseado visitar. El único problema es que debía ser un domingo. Me parecía ilógico que yo no fuera a mi despedida solo por ser domingo; además, era un parque ecológico rodeado de naturaleza. ¡Estaba emocionada por ir!
Debemos elegir a quien servir
Un día, mientras hablaba con una persona muy cercana a mí sobre mi emoción por ir a ese lugar que tanto anhelaba conocer, me preguntó: “¿Vas a dejar de tomar la Santa Cena por ir a ese lugar?”. Luego de esa pregunta, lo medité y supe, por medio de la oración, que no debía sacrificar el guardar el día de reposo por ir a mi despedida. Fui obediente a lo que sabía y, al tomar la Santa Cena ese domingo, tuve una de las experiencias más dulces y memorables que me ha dado un testimonio de lo sagrado e importante que es renovar mis convenios con el Señor cada domingo y de guardar Su día santo.
Gracias a esa confirmación tan clara y plena, mi vida ha sido altamente bendecida en todos los aspectos. He podido ver milagros cada vez que me esfuerzo por guardar el día de reposo. Mi corazón se enternece al recordar esa experiencia de ese domingo en que preferí al Señor antes que a mis deseos. No olvidaré el amor tan perfecto y puro que sentí y el saber que estaba en el lugar correcto y seguro.