Voces de los miembros
La bendición de la ofrenda de ayuno
Hace casi dos años, tomé la maravillosa decisión de unirme a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Como todo converso, no tenía conocimiento de la ofrenda de ayuno. Al principio, solo entregaba mi diezmo, pues no comprendía la importancia de esta ofrenda hasta que una misionera de tiempo completo me lo explicó con amor y paciencia.
Aprendí que la ofrenda de ayuno es un mandamiento que nos permite ayudar a los necesitados. Su propósito es brindar apoyo temporal y, al mismo tiempo, fortalecer nuestro espíritu mediante el sacrificio. Al ayunar, el valor de las comidas de las que nos abstenemos es donado para bendecir a quienes lo requieren.
Desde que comprendí este principio y comencé a ser obediente en mi contribución, he sentido un cambio significativo en mi vida. Me ha ayudado a aumentar mi humildad y espiritualidad. He experimentado personalmente que tanto el que da como el que recibe son bendecidos. La compasión, la empatía y el amor que surgen de esta práctica nos conducen a ser más semejantes a Cristo y nos preparan para recibir las bendiciones de la exaltación y la vida eterna.
Sé que la obediencia a los mandamientos trae bendiciones y que la ofrenda de ayuno es una oportunidad para servir y para fortalecer nuestro testimonio.