Conéctate
Grace S.
Lancashire, Inglaterra, 17 años
Fotografía por Nathan Reid
No podía decírselo a mis amigos. Tenía mucha vergüenza.
Tener ansiedad me hacía tener miedo de ir a nuevos lugares o conocer gente nueva.
Sin embargo, después de recibir mi bendición patriarcal, quise luchar contra mis sentimientos de ansiedad y tener éxito de todas las maneras que la bendición indicaba que lo tendría. Seguía sintiendo preocupación, inquietud y miedo, así que oré para que el Señor me ayudara. Él vio mi deseo de mejorar y me ayudó a hacerlo.
Hoy soy más fuerte que nunca. La ansiedad no ha desaparecido por completo, pero está mucho más lejos de lo que jamás creí posible. Jesucristo tiene el poder de cambiar el mundo, pero también debemos permitirle que nos cambie a nosotros.
A cualquiera que sienta que se está ahogando, le animo a buscarlo. Miren hacia Él en todo pensamiento. El Salvador desea que nos recuperemos de los momentos difíciles. Él puede hacer que los desafíos difíciles parezcan más fáciles.