Mi desafío de Semana Santa
Estoy muy contenta de haber aceptado la invitación de mi maestra de Seminario.
Cuando mi maestra de Seminario nos invitó a estudiar cinco nombres o títulos de Jesucristo durante la Semana Santa del año pasado, me sentí emocionada.
Escogí los títulos para estudiar y leer las Escrituras relacionadas con ellos. Luego, investigué los títulos en línea para conocer su contexto histórico.
Uno de los títulos que estudié fue “Carpintero”, ya que es posible que Jesús aprendiera ese oficio de José. Aprendí que los carpinteros están asociados con la restauración y la reparación, de la misma manera que Cristo puede restaurarnos y repararnos. Esa idea seguía apareciendo en otros títulos.
Por ejemplo, al investigar sobre “Príncipe de Paz”, descubrí que la palabra hebrea para paz, shalom, significa integridad, armonía, bienestar y restauración. Siento que eso resume perfectamente cómo, mediante Su sacrificio expiatorio y nuestro arrepentimiento, Cristo sanó la separación entre nosotros y el Padre Celestial causada por nuestros pecados. Gracias a los acontecimientos de la Pascua de Resurrección, nuestro Príncipe de Paz puede estar con nosotros y sanarnos.
En esa época, yo afrontaba desafíos y sentía que no tenía a nadie en quien apoyarme. Me había alejado de mi relación con Jesucristo porque pensaba que tenía que ocuparme de mí misma. Sin embargo, este estudio me ayudó a darme cuenta de que no tenía que cargar con mis problemas yo sola. Cristo estaba allí para llevar la carga. Tan pronto como le permití que me ayudara, sentí paz. Sé que Jesucristo puede restaurar cada aspecto de mi vida si se lo permito.
Al dedicar tiempo a estudiar la vida y los atributos de Jesucristo, te darás cuenta de que Él siempre está ahí para ti. Cuando decidí pasar tiempo con Él y llegar a conocerlo más, pude ver mi valor en Sus ojos. Sentí Su amor por mí en cada título que estudié.
La autora vive en Nevada, EE. UU.