Tu música, tu Salvador y Su sacrificio
La Pascua de Resurrección no es una época tan musical como la Navidad, pero aquí te ofrecemos algunas ideas sobre cómo puedes mejorar tu celebración con música.
El jueves por la noche, cuando solo quedaban unas horas para ser entregado a las autoridades a fin de ser juzgado y crucificado, Jesucristo tenía muchas cosas importantes que hacer. Celebró la cena de Pascua y presentó la ordenanza de la Santa Cena (véanse Mateo 26:26–28; Lucas 22:19–20). Dio a Sus discípulos enseñanzas importantes. Les lavó los pies y oró por ellos (véase Juan 13–17).
Pero hubo una última cosa que hizo con Sus discípulos esa noche antes de ir al Jardín de Getsemaní, algo que a veces podemos olvidar.
Cantó un himno (véanse Mateo 26:30; Marcos 14:26).
No sabemos exactamente lo que Jesús y Sus discípulos cantaron, pero era costumbre que los judíos comenzaran y finalizaran la Pascua con himnos de alabanza, en particular el Hallel, un conjunto de salmos que se cantaban en tales ocasiones (véase Salmos 113–118). Esos himnos (o algunos parecidos) pueden haber tenido un significado especial para Él en ese momento. Por ejemplo, cerca del final del Hallel están estas palabras:
“Mi fortaleza y mi cántico es JAH, y él es mi salvación […].
“La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la cabeza del ángulo […].
“Jehová es Dios y nos ha dado luz. Atad con cuerdas el sacrificio festivo a los cuernos del altar […].
“Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia” (Salmos 118:14, 22, 27, 29).
Después del canto (cualquiera que haya sido), Jesucristo fue al jardín. Parece que la música era parte de Su vida y que tenía significado para Él.
¿De qué manera forma parte de tu vida la música? ¿Qué significa para ti? ¿Y cómo puedes mejorar el uso que haces de la música al conmemorar la Expiación y Resurrección del Salvador?
La música y tú
Las personas suelen decir que la música las conmueve, que les hace sentir algo. Probablemente tú también lo hayas experimentado. Por ejemplo, ¿alguna vez has buscado una canción que esperabas que te ayudara a cambiar tu estado de ánimo? ¿O una que mejorara el estado de ánimo en el que ya te encontrabas?
Probablemente tengas tu música favorita. Esta puede incluso cambiar de vez en cuando, dependiendo de lo que te guste en ese momento. ¿Qué es lo que te gusta de tu música favorita? Probablemente tenga que ver con lo bien que suena para ti, cómo te hace sentir y lo que te hace pensar cuando la escuchas.
Así que, piensa en lo que tu música favorita te hace sentir y pensar. Luego, piensa en lo que sucede cuando buscas activamente la mejor música para cuando desees sentir gozo, paz, amor y esperanza.
Música y la Pascua de Resurrección
Entonces ¿qué relación tiene esto con la Pascua de Resurrección? Pues bien, estas son solo tres ideas para usar la música a fin de mejorar la celebración del sacrificio expiatorio y de la Resurrección de Jesucristo.
1. Busca himnos sacramentales
El presidente D. Todd Christofferson, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, ha dicho que “Celebramos […] [la] Resurrección [de Jesucristo] en la Pascua, pero también cada semana al participar de los emblemas sacramentales de Su Expiación”. También dijo que nuestra adoración incluye “cantar himnos (no solo […] oírlos, sino […] cantarlos)”.
En cierto modo, los himnos sacramentales que cantamos cada semana son himnos de Pascua de Resurrección. Por lo general, suenan bastante reverentes. Nos ayudan a recordar al Salvador y Su sacrificio, y a sentir Su amor.
Durante la época de la Pascua de Resurrección, podrías buscar algunos de los himnos sacramentales. Podrías leer las letras o repasar las canciones en tu mente. Además, podrías cantarlos en voz alta si te apetece, o buscar sus grabaciones en la Biblioteca del Evangelio.
Estos himnos te ayudarán a sentir la santidad, el asombro y la gratitud que debemos tener en la Pascua de Resurrección.
2. Canta los himnos de Pascua de Resurrección en voz alta
Luego está el lado menos solemne y más festivo de la Pascua de Resurrección.
Hay por lo menos un par de himnos sobre la Pascua de Resurrección que suenan alegres y que puedes cantar fuerte y alegremente en alabanza a Dios. Por ejemplo, es probable que en tus reuniones sacramentales durante la Pascua de Resurrección se incluya uno de estos himnos: “Himno de la Pascua de Resurrección” (Himnos, nro. 121) o “Cristo ha resucitado” (Himnos, nro. 122).
3. Ajusta la música que escuchas en el período previo a la Pascua de Resurrección
Puede que la Pascua de Resurrección no sea una época tan musical como la Navidad, pero aun así puedes utilizar la música para cambiar el ambiente de tu temporada de Pascua.
Podrías agregar más canciones centradas en Cristo a la música que escuchas. La Iglesia tiene ese tipo de música en la Biblioteca del Evangelio o en varios servicios de transmisión: tanto himnos como otros tipos de música. También hay muchas piezas maravillosas centradas en Cristo en la tradición de la música clásica de siglos pasados. Muchos compositores han escrito música inspiradora sobre el Salvador: Bach, Handel, Rimsky-Korsakov, Mahler y muchos más. Búscala. ¡Dale una oportunidad! Quizás te inspire.
La música y el Salvador
Sabiendo que el Salvador cantó un himno antes de ir al Jardín de Getsemaní, y sabiendo cómo te conmueve la música, tal vez te preguntes qué sintió Él mientras cantaba. Sin embargo, una cosa es cierta: cuando cantas o escuchas música sobre el Salvador, Su sacrificio expiatorio y Su Resurrección, puedes sentir profundo gozo, amor, paz y gratitud.