Para la Fortaleza de la Juventud
¿Qué podemos aprender de los israelitas?
Para la Fortaleza de la Juventud Abril de 2026


Tesoros escondidos

¿Qué podemos aprender de los israelitas?

Mira lo que sucedió cuando salieron de Egipto.

Panes y peces

El simbolismo de comer la cena de Pascua apresuradamente

El Señor dio a los israelitas algunas instrucciones inusuales para su cena de Pascua: “Y así habréis de comerlo: ceñidos vuestros lomos, calzados vuestros pies y vuestro báculo en la mano; y lo comeréis apresuradamente” (Éxodo 12:11).

¿Por qué se les dijo que comieran “apresuradamente”? ¿Se irían de Egipto pronto? ¿No había suficiente tiempo para comer?

Probablemente podrás pensar en motivos simbólicos. Has visto la metáfora de “ceñir vuestros lomos” en otras partes de las Escrituras (véase Doctrina y Convenios 27:15–18, por ejemplo). La gente se levantaba las túnicas y se las ataba alrededor de los lomos a fin de estar lista para correr. Uno de los significados podría ser que nunca sabes cuándo el Señor te va a necesitar, por lo que debes estar listo en todo momento.

Al hacer que los israelitas comieran la cena de Pascua apresuradamente, tal vez el Señor les estaba recordando que estuvieran listos para Su liberación. Recuerda lo que Él diría más tarde acerca de Su Segunda Venida: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor” (Mateo 24:42). ¡Debemos estar listos! Y al igual que los israelitas, podemos acudir a nuestro profeta viviente en busca de guía.

Una persona tocando una pandereta

Los milagros son motivo de celebración

¡Los israelitas eran libres! El Señor los había salvado de los egipcios dividiendo el mar Rojo, un milagro inconfundible.

En respuesta, ¡los israelitas celebraron! Entonaron un cántico de alabanza y agradecimiento al Señor (véase Éxodo 15:1–19). María y otras mujeres danzaron y tocaron panderos (véase Éxodo 15:20–21).

Hay ciertas cosas que el Señor espera que tratemos con reverencia y solemnidad. Hay situaciones en las que la risa y la celebración serían inapropiadas, ¡pero eso no significa que un discípulo tenga que estar serio todo el tiempo! El Evangelio es “una voz de alegría” (Doctrina y Convenios 128:19). Las Escrituras están llenas de invitaciones a regocijarse:

“Si te sientes alegre, alaba al Señor con cantos, con música, con baile y con oración de alabanza y acción de gracias” (Doctrina y Convenios 136:28).

“Alegraos, oh justos, en Jehová; para los íntegros es hermosa [adecuada, apropiada] la alabanza” (Salmos 33:1).

“Alegraos en Jehová y regocijaos, justos; y dad voces de júbilo, todos vosotros los rectos de corazón” (Salmos 32:11).

¡Siéntete libre de celebrar los milagros que Dios obra en tu vida!

Un becerro de oro

¿Te sientes inseguro? Un becerro de oro no es la respuesta

Cuando Moisés fue al monte a hablar con el Señor, estuvo ausente cuarenta días (véase Éxodo 24:18). Los israelitas, que habían sido testigos de milagros maravillosos, pero cuya fe aún estaba creciendo, temían que Moisés nunca regresara. Se rebelaron contra Dios y le pidieron a Aarón que les hiciera un becerro de oro para que pudieran adorarlo en lugar de adorar al Señor (véase Éxodo 32).

En otras palabras, cuando las cosas se pusieron difíciles, entraron en pánico, se alejaron de Dios y volvieron a sus costumbres pecaminosas.

Todos tenemos momentos de incertidumbre. A veces puede que no parezca claro lo que el Señor quiere que hagamos. A veces oramos para recibir respuestas y nos impacientamos cuando no las recibimos de inmediato.

¿Qué hacemos entonces? Nos aferramos a nuestra fe. Nos aferramos a lo que ya sabemos mientras esperamos aprender más.

Es posible que no te sientas tentado a construir un ídolo para adorarlo cuando te desanimes, pero ¿qué hay de la tentación de hacer cosas que brindan una gratificación más inmediata en lugar de un gozo duradero?

¡No caigas en esa trampa! Espera en el Señor todo el tiempo que sea necesario. Elige confiar en Él. Él siempre cumplirá Sus promesas.