Acerca de este ejemplar
El tema de este mes: Aceptar el gozo del arrepentimiento
Queridos amigos:
No soy muy partidaria de cometer errores; llámenme perfeccionista.
Y es irónico, ya que mi trabajo como escritora requiere que entregue trabajos imperfectos todos los días.
Cualquier artículo en el que trabaje pasará por múltiples rondas de ediciones hasta que se convierta en la mejor versión posible. ¿Y saben qué? En lugar de sentirme frustrada cuando se señalan mis errores, en realidad me encanta ver cómo se corrigen hasta que el artículo final es mejor de lo que yo podría haber hecho sola.
Para mí, esto refleja solo una fracción del gozo que proviene del arrepentimiento.
La capacidad de arrepentirse es una de las piedras angulares del Evangelio de Jesucristo; sin embargo, para muchas personas la idea del arrepentimiento conlleva más temor o culpa que gozo. Cuando necesitas arrepentirte, tal vez sientas que tus pecados te convierten en una mala persona.
Pero esa es la cuestión: la necesidad de un editor no significa que yo sea una mala escritora, y la necesidad de arrepentirme tampoco significa que sea una mala persona.
El arrepentimiento no es un plan B ni una señal de fracaso. ¡El arrepentimiento es el plan! El Padre Celestial sabía que necesitaríamos la ayuda del Salvador para poder regresar a Él, y Jesucristo no es reacio a ayudarnos; Él desea que tengamos acceso a Su poder.
Al leer los relatos de este mes de jóvenes adultos que han descubierto el gozo del arrepentimiento, espero que se sientan inspirados a sentir esa gratitud, confianza y paz. Estos son solo algunos de los artículos que puedes encontrar este mes:
-
Un joven adulto de Filipinas que superó su temor a hablar con su obispo
-
Una hermana de Sudáfrica que descubre que no necesita ser perfecta para ser de valor
-
Qué significa arrepentirse diariamente
-
Mi artículo sobre cómo el arrepentimiento nos ayuda a volvernos hacia Jesucristo
También tenemos relatos que forman parte de nuestras series de artículos:
-
Desde el campo misional: Cómo confiar en el Señor cuando los llamamientos misionales —y los idiomas— no eran lo que esperabas
-
Cómo aplicar el Antiguo Testamento a tu vida: Material de apoyo de Ven, sígueme sobre el porqué, el dónde y el qué de ser mayordomo de las creaciones de Dios
-
Yo creo: Cómo mirar el Evangelio con ojos nuevos, incluso si has sido miembro por mucho tiempo
-
Para madres de niños pequeños: Lo que una madre primeriza está haciendo para comprender cómo la maternidad puede ser maravillosa, aun cuando no lo parezca
Si hay algo con lo que quiero que te quedes de este ejemplar, es que eres una persona muy, muy amada. Te ama el personal de la Publicación semanal para jóvenes adultos pero, lo más importante, te ama tu Padre Celestial y tu Redentor. Escucha Su mensaje en este ejemplar: que siempre hay una manera de regresar a Ellos, y que harán todo lo posible para ayudarte a volver a casa.
Con amor,
Madelyn Maxfield, pasante editorial de Para la Fortaleza de la Juventud