Publicación semanal para jóvenes adultos
Cinco verdades que te fortalecerán contra el consumo de pornografía
Liahona, enero de 2026


De la Publicación semanal para jóvenes adultos

Cinco verdades que te fortalecerán contra el consumo de pornografía

Jesucristo puede ayudarnos a vencer las conductas adictivas y dirigir nuestros deseos hacia la rectitud.

ilustración de una mujer sonriente con brazos fuertes

Nunca tuve la intención de desarrollar el hábito de la pornografía y la masturbación, pero cuando era adolescente, mi curiosidad —junto con las cosas que veía en internet— finalmente me llevaron a esos comportamientos. Aunque me sentía avergonzada, me resultaba difícil cambiar mis hábitos, especialmente en momentos de soledad, estrés o tristeza.

En medio de mi lucha, aprendí cinco cosas poderosas que me animaron y me ayudaron a desarrollar un mayor control, más amor y una mayor fe en Jesucristo.

1. La sexualidad es sagrada

Una cosa que me ayudó fue aprender que la sexualidad es maravillosa y sagrada, no vergonzosa. Los sentimientos y deseos sexuales que Dios nos ha dado nos ayudan a concebir hijos y a tener gozo, amor y unidad con nuestro cónyuge cuando estamos casados. Dios nos manda que usemos nuestra capacidad sexual solamente dentro del matrimonio para que podamos experimentar toda la bondad de este poder.

El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó que las relaciones sexuales “no son una mera curiosidad para explorar, un apetito que satisfacer, ni un tipo de recreación o entretenimiento que debe procurarse egoístamente”, sino que son “una de las máximas expresiones de nuestro potencial y naturaleza divinos, y un medio de fortalecer los lazos emocionales y espirituales entre esposo y esposa”.

Nuestros anhelos de expresar amor dentro del matrimonio son deseos justos, y “experimentar sensaciones y excitación sexuales es normal”, tanto para el hombre como para la mujer. Pero Satanás trata de utilizar nuestros deseos para manipularnos. Él nos tienta para que orientemos nuestra capacidad sexual hacia conductas dañinas en lugar de hacia propósitos divinos.

2. Racionalizar tu conducta no brinda paz

Los puntos de vista del mundo afirman que masturbarse y ver pornografía son conductas inofensivas o incluso saludables. A veces trataba de utilizar esas ideas para racionalizar o justificar mis acciones. Me decía a mí misma: “Esto no afecta a nadie más, así que no está causando ningún daño”.

Sin embargo, descubrí que justificar mi conducta no me brindaba paz; por el contrario, me sentía vacía, infeliz y atrapada por mis hábitos. Empecé a reconocer que mis conductas —las cuales sabía que eran contrarias a los mandamientos de Dios— me impedían conectarme con Dios y encontrar verdadero gozo.

3. Jesucristo te fortalecerá

Aunque quería cambiar mis hábitos, en ocasiones parecía imposible. Pero hallé esperanza al volverme a Jesucristo.

Aprendí que Él tiene compasión por todo aquel que es débil, o está herido o cargado. Él profundizó mi deseo de arrepentirme y ser libre, y me dio fuerzas para elegir mejores conductas. Aunque tropecé muchas veces, Él me ayudó gradualmente a “sacud[irme] de las cadenas” que me agobiaban (2 Nefi 1:23).

Comencé a reemplazar mis hábitos dañinos por actividades que me brindaban verdadera satisfacción, como pasar tiempo con mis seres queridos, desarrollar mis talentos y estudiar el Evangelio. También hallé fortaleza al hablar con mi obispo y otras personas que me apoyaron.

Incluso cuando estaba progresando, a veces me sentía desanimada o avergonzada, pero trataba de confiar en Jesucristo y Su Expiación. Tuve que ejercer fe en que, aun en mi debilidad, Su gracia bastaba para mí (véase Éter 12:27).

El élder J. Devn Cornish, Setenta Autoridad General emérito, enseñó: “Si realmente se esfuerzan y no se justifican ni se rebelan —arrepintiéndose con frecuencia y rogando por la gracia, o ayuda, de Cristo—, sin duda van a ser ‘suficientemente buenos’, es decir, aceptables ante el Señor”.

4. Puedes ser “lleno de amor”

El profeta Alma enseñó: “Refren[a] todas tus pasiones para que estés lleno de amor” (Alma 38:12). Refrenar puede significar dirigir, controlar o restringir.

Descubrí que, cuando me dejaba llevar por mis apetitos sexuales de manera desenfrenada o injusta, experimentaba una sensación de vacío; pero cuando refrenaba y dirigía mis apetitos sexuales hacia propósitos rectos, me llenaba de amor.

Mientras estaba soltera, hallé fortaleza al centrarme en mi justo deseo de expresar algún día mi sexualidad dentro de un matrimonio eterno. Cuando me enfrentaba a la tentación, trataba de recordar que lo que realmente deseaba era un amor duradero, no una gratificación pasajera. También hallé plenitud y felicidad al conectarme con otras personas y fortalecer mi relación con el Padre Celestial, Jesucristo, mi familia y mis amigos.

Con el tiempo, conocí a alguien con quien más tarde me casaría. Juntos nos esforzamos por vivir la ley de castidad y prepararnos para el matrimonio en el templo. Estábamos motivados por nuestro amor por el Señor, nuestro amor mutuo y nuestro deseo de tener una relación eterna feliz y saludable.

Ahora, al honrar nuestro convenio matrimonial, disfrutamos de todas las bendiciones de la sexualidad que Dios nos ha dado. Nuestro compromiso mutuo y con Jesucristo hace posible que sintamos satisfacción, unidad y gozo.

5. El Salvador ofrece esperanza y sanación

Puede ser difícil guardar la ley de castidad y evitar hábitos dañinos, especialmente si te sientes solo o estás esperando la oportunidad de casarte.

Pero el Salvador tiene poder para ayudarnos a vencer la tentación y a encontrar la plenitud. El presidente Russell M. Nelson recientemente testificó: “Jesucristo tomó sobre Sí los pecados de ustedes, los dolores de ustedes, las angustias de ustedes y las debilidades de ustedes. ¡No tienen que cargar con ellos ustedes solos! Él los perdonará cuando se arrepientan, los bendecirá con lo que necesiten y sanará su alma herida”.

Dios desea que experimentes plenitud y gozo sexual de la manera en que Él lo planeó. Él te ayudará a transitar por la senda de los convenios. Él está lleno de compasión y puede ayudarte a superar tus dificultades y a hacer realidad tus deseos justos.