“Susa Young Gates y Joseph F. Smith”, Relatos de Doctrina y Convenios, 2024
“Susa Young Gates y Joseph F. Smith”, Relatos de Doctrina y Convenios
1902–1918
Susa Young Gates y Joseph F. Smith
Una revelación sobre el mundo de los espíritus
Susa Young Gates era hija de Brigham Young. Nació y se crio en Utah. Le encantaba escribir y le encantaba servir en la Iglesia del Señor.
Santos, tomo III, págs. 10–11, 70
Cuando Susa era adulta, enfermó gravemente. Ella pidió una bendición del sacerdocio. En la bendición, el Señor le dijo a Susa que quería que ella hiciera la obra del templo.
Santos, tomo III, págs. 210–211
Después de la bendición, Susa se recuperó. Dedicó su tiempo a aprender acerca de su historia familiar. Cuando encontraba a familiares que habían muerto sin haber sido bautizados, iba al templo para bautizarse por ellos. Le encantaba contarle a la gente acerca de la obra de historia familiar. Lamentablemente, muchas personas no estaban interesadas.
Santos, tomo III, págs. 211–212, 224–225
Un día, Susa visitó a su amigo Joseph F. Smith, el Presidente de la Iglesia. El presidente Smith había estado enfermo durante muchas semanas. Susa sabía que él también estaba muy triste porque su hijo había muerto. También le entristecían otras cosas que sucedían en el mundo, como las guerras y las enfermedades.
Santos, tomo III, págs. 214–216, 224–225
Cuando Susa se sentó con el presidente Smith, él estaba entusiasmado por hablar con ella. Le dijo a Susa que Dios le había dado una visión especial. Se trataba del mundo de los espíritus, adonde van las personas después de morir. Su visión estaba escrita en un papel. El presidente Smith se lo dio a Susa y le pidió que lo leyera.
Santos, tomo III, págs. 225–226
Susa leyó el papel. Decía que Jesucristo visitó el mundo de los espíritus. Que había enviado a Adán, a Eva y a otros hombres y mujeres fieles a enseñar a los espíritus que no recibieron el Evangelio mientras estaban vivos. Estaban ayudando a esos espíritus a prepararse para que las personas pudieran ser bautizadas por ellos en el templo.
Doctrina y Convenios 138:11–19, 29–48; Santos, tomo III, págs. 225–226
Susa se asombró al leer la visión del presidente Smith. El presidente Smith le sonrió. “Susa”, le dijo, “estás haciendo una gran obra”. Le dijo que la amaba por su fe en el Señor.
Santos, tomo III, pág. 225
Susa escribió acerca de la revelación en su diario. “Oh, ¡fue un consuelo para mí!”, dijo. No podía esperar para contárselo a sus amigos y a otros miembros de la Iglesia. Sabía que la visión del presidente Smith ayudaría a los santos a entusiasmarse por hacer la obra del templo por las personas que estaban en el mundo de los espíritus.
Santos, tomo III, pág. 226