“Dificultades en Misuri”, Relatos de Doctrina y Convenios, 2024
“Dificultades en Misuri”, Relatos de Doctrina y Convenios
Julio de 1831–julio de 1833
Dificultades en Misuri
Mantener la fe firme en tiempos peligrosos
Muchos santos fueron a vivir a Independence, Misuri. El Señor quería que edificaran la ciudad de Sion allí. Pero los santos y las personas que ya vivían en Independence no se llevaban bien. No estaban de acuerdo en muchas cosas. Algunas personas del pueblo estaban enojadas y querían que los santos se fueran.
Doctrina y Convenios 57:1–3; Santos, tomo I, págs. 175–176
Edward Partridge era el obispo de Independence. Acudió a una reunión con los líderes del pueblo. Dijeron que los santos tenían que irse de Independence. El obispo Partridge sabía que Dios deseaba que los santos edificaran Sion en Independence. Dijo que los santos no podían irse.
Santos, tomo I, pág. 183
Hombres furiosos comenzaron a derribar las casas y los edificios que los santos habían construido.
Santos, tomo I, págs. 180–181. 182
Los hombres se llevaron al obispo Partridge y a otro hombre llamado Charles Allen de sus casas. Arrastraron a los dos hombres hasta el centro de la ciudad.
Santos, tomo I, pág. 182–183
El obispo Partridge dijo: “Si debo sufrir por mi religión, no es más que lo que otros han hecho antes que yo”. Los hombres empujaron al obispo Partridge y a Charles al suelo. Les pusieron brea caliente y plumas por todo el cuerpo.
Santos, tomo I, pág. 183
William McLellin, un miembro de la Iglesia de Independence, se enteró de lo que estaban haciendo las personas enojadas. Tenía miedo y corrió al bosque para esconderse.
Santos, tomo I, pág. 185
William se preguntaba qué pasaría si los hombres enojados lo encontraban. ¿Seguiría diciendo que el Libro de Mormón era verdadero, aunque trataran de matarlo por ello?
Santos, tomo I, pág. 186
Oliver Cowdery y David Whitmer, amigos de William, lo encontraron en el bosque. William sabía que Oliver y David creían en el Libro de Mormón. Un ángel les había mostrado las planchas de oro. “Díganme”, les preguntó William, “¿ese Libro de Mormón es verdadero?”.
Santos, tomo I, pág. 186
Oliver y David le dijeron a William que el Libro de Mormón es verdadero. Dijeron que, aunque los hombres furiosos intentaran matarlos, nunca dejarían de compartir su testimonio con la gente. “Les creo”, dijo William.