“Jane Manning viaja a Nauvoo”, Relatos de Doctrina y Convenios, 2024
“Jane Manning viaja a Nauvoo”, Relatos de Doctrina y Convenios
1841–1843
Jane Manning viaja a Nauvoo
Caminar con fe en el Señor
Jane Manning y su familia vivían en un lugar donde a algunas personas no les agradaban y los trataban mal debido al color de su piel. Un día, Jane escuchó a un misionero enseñar. Ella sabía que su mensaje era verdadero. El domingo siguiente fue bautizada.
Santos, tomo I, págs. 510
La familia de Jane también se unió a la Iglesia. El Señor quería que los santos se congregaran en Nauvoo. Jane amaba al Señor. Ella y su familia querían estar con los otros santos. Así que comenzaron su viaje a Nauvoo.
Doctrina y Convenios 124:25; Santos, tomo I, pág. 510
Durante parte de su viaje, viajaron en barco. La mayoría de las personas en el barco podían pagar el pasaje al final del viaje. Sin embargo, algunos hombres le dijeron a la familia de Jane que tenían que pagar al principio. No tenían suficiente dinero. Los hombres los hicieron bajar del barco, y este partió sin ellos.
Santos, tomo I, pág. 510
La familia de Jane todavía tenía que viajar 1300 kilómetros. Tuvieron que cruzar un arroyo profundo sin un puente. Tuvieron que dormir a la intemperie. El clima a menudo era muy frío. Pero la familia de Jane estaba decidida a llegar a Nauvoo. Se animaban cantando mientras caminaban.
Santos, tomo I, págs. 510, 514–515
Jane y su familia caminaron y caminaron hasta que sus zapatos se desgastaron y se lastimaron los pies. Pero cuando oraron a Dios para pedir ayuda, Él les sanó los pies.
Santos, tomo I, pág. 514
Ayudaron a las personas que conocieron a lo largo de su viaje. Incluso ayudaron a sanar a un niño enfermo gracias a su fe.
Santos, tomo I, pág. 515
¡Finalmente, Jane y su familia llegaron a Nauvoo! Estaban cansados y necesitaban un lugar donde quedarse. Así que fueron a casa de Emma y José. Cuando José escuchó todo lo que habían pasado, le dijo a Jane: “Que Dios los bendiga. Ahora están entre amigos”. José y Emma invitaron a Jane a vivir con ellos.
Santos, tomo I, pág. 515