“La cárcel de Liberty”, Relatos de Doctrina y Convenios, 2024
“La cárcel de Liberty”, Relatos de Doctrina y Convenios
Octubre de 1838–marzo de 1839
La cárcel de Liberty
Buscar al Señor durante los momentos difíciles
A muchas personas que vivían en Misuri no les agradaban los santos. El gobernador envió soldados para hacer que se fueran. Los soldados echaron a los santos de sus casas, robaron cosas de sus casas y lastimaron a muchos de ellos.
Santos, tomo I, págs. 362–363, 369, 371
Los soldados arrestaron al profeta José Smith y a otros líderes de la Iglesia.
Santos, tomo I, págs. 364–365
José preguntó si podía pasar un tiempo a solas con su familia. Los soldados dijeron que no. Se llevaron a José y a los demás prisioneros.
Santos, tomo I, págs. 373–374
Una noche, José y los demás prisioneros escucharon a los guardias reírse de las cosas malas que les habían hecho a los santos. José ya no podía soportar escucharlo. Se puso de pie y gritó: “¡Silencio!”. Habló con el poder de Dios. Los guardias estaban asustados. Ellos se disculparon y dejaron de hablar.
Santos, tomo I, pág. 375
Más tarde, José y sus amigos fueron encerrados en una cárcel en una ciudad llamada Liberty. La cárcel era muy fría, pequeña y oscura. Solo tenían un poco de paja sucia sobre la cual dormir. Solo había un poco de comida que causó que enfermaran.
Santos, tomo I, págs. 376–378, 382, 392–393
José pensaba mucho en los santos. Él los amaba; se preocupaba por ellos, pero no podía hacer nada para ayudarlos.
Santos, tomo I, págs. 393–394
José oró mucho. Le preguntó a Dios dónde estaba y por qué no estaba ayudando a los santos. ¿Se había olvidado Dios de él y de la Iglesia?
Dios contestó la oración de José. Él dijo: “Hijo mío, paz a tu alma”. Le dijo a José que sus dificultades no durarían para siempre y que serían para su bien. Dios le recordó a José que Jesucristo había pasado por cosas aún más difíciles. Prometió que estaría con José “para siempre jamás”.