Voces de los miembros
La reunión sacramental: Un lugar perfecto para recibir revelación personal
He tenido el privilegio de crecer dentro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sin embargo, sabía que necesitaba obtener por mí misma un testimonio personal de la veracidad del Libro de Mormón.
Una mañana de domingo, durante la reunión sacramental en la que los miembros compartían sus testimonios, muchos de ellos testificaban con convicción de que el Libro de Mormón era verdadero. Yo deseaba con todo mi corazón poder decir lo mismo. Anhelaba recibir esa confirmación personal, sentir esa certeza profunda.
En ese momento, sentí el deseo ferviente de orar sinceramente y pedir a mi Padre Celestial una respuesta. Mientras escuchaba los testimonios y al mismo tiempo elevaba mi oración, sentí cómo llegaba la respuesta que tanto había buscado. Una felicidad inmensa, indescriptible, llenó mi corazón. Las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas y no podía contenerlas. Sentí el amor de Cristo envolviéndome, confirmándome con poder que el Libro de Mormón es verdadero.
“Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,templanza; contra tales cosas no hay ley”.
Fue en ese instante que comprendí que estaba en el lugar perfecto para recibir revelación personal: la reunión sacramental. Asistir cada domingo a la reunión sacramental fortalece nuestro testimonio, responde a nuestras preguntas, nos llena de conocimiento, fe, amor y santidad. Es un espacio sagrado donde el Espíritu puede hablarnos con claridad.
Me siento profundamente bendecida y agradecida con mi Padre Celestial, y también con mis padres terrenales, por haberme dado la oportunidad de conocer el Evangelio y enseñarme a permanecer en lugares santos.