Liahona
Fe en una bolsa de monedas
Liahona, enero de 2026


Voces de los miembros

Fe en una bolsa de monedas

La historia de María R. nos recuerda que el testimonio del diezmo no tiene edad. Su ejemplo demuestra que incluso una bolsa de monedas puede convertirse en una expresión sincera de amor hacia el Señor. María nos invita a todos, jóvenes y adultos, a vivir el Evangelio de Jesucristo con fe, obediencia y sinceridad.

“Desde que empecé a ir a la Iglesia, aprendí lo que significa el diezmo. Cuando abrí mi alcancía, lo primero que pensé fue en apartar una parte de mi dinero para pagar el diezmo y la ofrenda de ayuno. Sé que esto traerá bendiciones no solo para mí, sino también para mi familia.

“Me he propuesto algunas metas para acercarme más a mi Padre Celestial: ayunar, orar todos los días y leer al menos un versículo del Libro de Mormón. También quiero que nuestras noches de hogar sean sobre el bautismo, para poder entender bien los convenios que haré y sentirme segura de la decisión que estoy tomando”.
— María R., 7 años

El deseo de guiar y acompañar

“Una de las principales razones por las que decidí unirme a la Iglesia fue porque deseaba que mi familia y yo fuéramos guiados por el Evangelio.

“Como miembro nueva, es muy importante para mí que mi hija, que está creciendo dentro de la Iglesia, desarrolle su propio testimonio. Quiero que entienda el porqué de los convenios que está a punto de hacer. Tener metas personales la ayudará a valorar cada paso que dará en su camino espiritual, siendo el próximo su bautismo”.
— Andrea, madre de María R.

Un acto de fe que tocó corazones

“El domingo pasado viví un momento muy especial. Una niña se acercó y me entregó un sobre de donaciones junto con una bolsa llena de monedas. Me explicó que había roto su alcancía para poder dar su diezmo. Esa niña era María. Hoy recibí otro sobre, también con monedas. Esta vez era su ofrenda de ayuno, una cantidad generosa dada con amor y fe. Su deseo de obedecer al Señor y su ejemplo de sacrificio son una inspiración para toda la congregación”.
— Obispo Pineda