Voces de los miembros
La Iglesia brinda asistencia humanitaria tras temporal en Bahía Blanca
El temporal ocurrido en Bahía Blanca provocó graves inundaciones en la ciudad, dejando a numerosas familias afectadas y causando daños significativos en diversas viviendas. En respuesta a esta emergencia, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha desplegado un esfuerzo humanitario para asistir a los damnificados.
Desde el inicio de la emergencia, la Iglesia ha distribuido un total de 132 colchones, 125 juegos de sábanas y 125 frazadas, además de suministros alimentarios, a los miembros de la comunidad afectados por las inundaciones. Estos artículos fueron entregados el domingo 9 de marzo de 2025 en una de las capillas de Bahía Blanca, donde varias familias evacuadas recibieron refugio temporal.
Ante la difícil situación, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días continúa brindando asistencia a las familias afectadas por las recientes inundaciones en Bahía Blanca. Como parte de su labor humanitaria, se han entregado alimentos no perecederos, artículos de higiene y elementos esenciales para la recuperación de los damnificados. Además, se está gestionando el envío de más suministros, incluyendo colchones, frazadas y productos de limpieza.
Como parte de esta labor humanitaria, el sábado 8 y el martes 11 de marzo, jóvenes adultos y estudiantes del Instituto de Religión Oeste se reunieron en el partido de Merlo, para organizar y preparar donativos destinados a los afectados por el desastre.
Gracias al apoyo de voluntarios y al personal del Almacén de Villa Amelia, se logró gestionar el envío de dos camiones con alimentos no perecederos, artículos de higiene y productos esenciales. Estos insumos se suman a las primeras entregas realizadas en Bahía Blanca, cuando la Iglesia distribuyó colchones, frazadas y alimentos en una de sus capillas, donde también se albergaron familias evacuadas.
Jeremías Lastarria, un joven que participó en la actividad señaló: “Fue una linda experiencia. Uno desde la distancia no sabe qué tanto necesitan las personas en situaciones así, pero siento que, a través del servicio, pude aprender más lo importante que es ayudar a otros. Si bien prestamos servicio, los que nos llevamos un lindo sentimiento y una buena experiencia somos nosotros”.
Además, el programa de Ayuda Humanitaria de la Iglesia se encuentra en proceso de adquisición de más colchones, sábanas, frazadas, alimentos y suministros de limpieza para seguir apoyando a los damnificados en la limpieza y recuperación de sus hogares.